El Principado de Asturias perdió siete décimas con respecto a la media del Producto Interior Bruto (PIB) nacional desde la entrada de España en la Unión Europea (UE). Del 2,9% del PIB que tenía en 1986 ha pasado al 2,2% del pasado año. Este descenso es el resultado de los procesos de recesión o estancamiento que ha atravesado la economía regional.
De hecho, desde el año 2000 ha experimentado un crecimiento acumulado del PIB regional entre el 10% y el 16%, lo mismo que el resto de comunidades autónomas, con la excepción de Baleares.
Entre 1986 y 2006 Asturias ha perdido peso en el conjunto de la producción española. Así, entre 1986 y 1997 han desaparecido en nuestra región 25.000 puestos de trabajo netos, a razón de una bajada del 0,65% anual acumulativo, frente a un aumento del 1,5% en el conjunto de España.
En los primeros meses de 1998 la situación siguió empeorando, aunque a un ritmo más pausado, hasta llegar a los niveles de 1994, la peor coyuntura para el empleo de los tres últimos lustros.
La economía asturiana siguió entretanto una tendencia ascendente, cifrada en el 2,3% anual entre 1986 y 1997, cuando la media nacional lo hacía al 1,5%. Al haberse especializado en sectortes tradicionales, la situación industrial del Principado era la propia de regiones periféricas, que usan tecnologías tradicionales y factores de producción baratos para fabricar bienes estandarizados. En este escenario, su posición competitiva, expresada a través del coste laboral unitario, es el resultado de una productividad semejante a la media española y unos costes salariales más altos.
Pérdida de ayudas
España perderá entre 2007 y 2013 más de 32.000 millones de euros en ayudas europeas con respecto al periodo anterior, el comprendido entre 2000 y 2006. La CE destinará a los fondos de cohesión 336.300 millones de euros entre 2007 y 2013, que se repartirán entre los países cuya renta no alcance el 75% de la media de la UE. España, como país, supera este nivel, pero hay seis regiones que, según las últimas cifras de Eurostat, aún seguirán resultando favorecidas por estos fondos. Se trata de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Galicia, Asturias y Murcia.
La Comisión Europea ha presentado un presupuesto para Política de Cohesión Económica y Social para el periodo 2007-2013 de 336.300 millones de euros, que se repartirá fundamentalmente entre los nuevos países de la última ampliación, aunque se establecerán mecanismos para que las regiones españolas que sufren el denominado 'efecto estadístico' de la ampliación puedan seguir recibiendo fondos.
Asturias pese a contar con un 79% del Producto Interior Bruto medio de la Unión Europea, podrá seguir recibiendo fondos de cohesión como 'Objetivo 1 bis', dedicado a las regiones que, como también ocurre con Murcia, han pasado a ser calificadas de «ricas» por el efecto estadístico de la entrada en la UE de diez nuevos países.