La patronal asturiana de la construcción admite «grandes dificultades» para formar a sus trabajadores en materia de prevención de riesgos laborales, ante el vertiginoso crecimiento de la mano de obra en el sector. Constantino Martínez, presidente de Seguridad y Prevención de Riesgos Laborales de la Confederación Asturiana de la Construcción, reconoció ayer en Oviedo que existe un importante volumen de nuevas incorporaciones, ligado al auge de la obra civil en la comunidad, que desborda a los empresarios y les impide controlar la formación de todos los trabajadores. «Ante el gran incremento de la mano obra, es muy difícil lograr la formación de todos los obreros para que trabajen con las condiciones de seguridad adecuadas», reconoció Martínez, durante las jornadas sobre accidentes en el trabajo, organizadas por la consejería de Justicia y Relaciones Exteriores del Principado.
Entre las dificultades a la hora de transmitir la 'cultura preventiva' a las plantillas, Martínez advirtió de que existen «muchos empleados de la construcción sin preparación profesional» y que vienen de países extranjeros en los que no existe la tradición de prevención habitual en Europa. La 'barrera idiomática' es otro de los grandes problemas denunciados por la patronal asturiana ante el incremento de la contratación de mano de obra extranjera.
Pese a las dificultades en el ámbito formativo, Martínez reiteró que la siniestralidad en el sector ha descendido en un 5% en lo que va de 2006, respecto al año anterior, aunque «no en los niveles que todos queremos». Para combatir esta lacra, el presidente de Seguridad de la construcción confía en que «la mayoría de los empresarios del sector pondrán el máximo esfuerzo» .
Responsabilidades
Otro de los ponentes en las jornadas, César Figaredo, presidente de FEMETAL, denunció que «la Ley de Prevención de Riesgos Laborales «se ha construido casi exclusivamente bajo la figura del empresario garante y se ha olvidado, en muchos casos, de la figura del trabajador responsable». Y, aclaró, que esta crítica lanzada desde la patronal del metal «no busca que haya muchos culpables, sino que haya pocos accidentes» en el sector.
El presidente de FEMETAL transmitió, además, su «inquietud» ante la idea -defendida por muchos fiscales españoles- de «unir indefectiblemente accidente laboral con culpabilidad del empresario». Álvaro Roza, presidente de la patronal del sector forestal y de la madera (AESA), coincidió con Figaredo en que «los empresarios aparecen siempre como los únicos culpables de un accidente de trabajo y, muchas veces, no es así».