Las desastrosas consecuencias de la guerra de Irak acabaron con la mayoría republicana en el Congreso y el Senado, obligaron a renunciar a su cargo a Donald Rumsfeld y ahora, si la Fiscalía Federal de Alemania acepta una demanda por crímenes de guerra y violaciones a los derechos humanos, presentada por un grupo internacional de abogados, puede obligar al poderoso ex secretario de Estado a comparecer ante un juez.
Once ex prisioneros iraquíes de la cárcel Abú Ghraib y un ciudadano de Arabia Saudí, que aún se encuentra detenido en Guantánamo, afirma que fueron torturados por orden directa de Rumsfeld y de otros altos miembros del Gobierno de George W. Bush, entre ellos, el actual ministro de Justicia, Alberto Gonzales y el ex director de CIA, George Tenet.
«Todavía no estamos seguros de si podremos llevar a Donald Rumsfeld ante un juez, pero la Fiscalía General está obligada a iniciar una investigación», dijo el abogado alemán y coordinador de la iniciativa, Wolfgang Kalek. «Si fracasamos aquí, volveremos a insistir en Francia, en España o en cualquier otro pías europeo, porque deseamos demostrar que no habrá ningún lugar seguro en el mundo para él y sus aliados», añadió. Hace dos años, el grupo de abogados que representa a varias Organizaciones de Derechos Humanos había presentado ante la justicia alemana una demanda similar, pero en aquella ocasión, la Fiscalía se negó a abrir una investigación. Los abogados piensan ahora que las condiciones legales han cambiado y creen que pueden llevar al ex jefe del Pentágono ante un juez ya que al renunciar a su cargo perdió también su inmunidad. A diferencia de en 2004, los abogados cuentan con pruebas y testimonios más sólidos y con una testigo formidable, la general de Brigada y ex comandante de la cárcel de Abú Ghraib, Jannis Karpinski. «Es mi obligación ante la opinión publica contar lo que vi y experimenté en Irak», dijo la ex oficial del Ejército estadounidense en Berlín.