«Hay pocos animales y nadie que los compre. Esta feria, como muchas otras, se está echando a perder por culpa de los propios ganaderos que vendemos las reses en la víspera», se lamentaba un vecino de Beleño después de recorrer el provisional recinto ganadero habilitado en la zona de Varaes.
«El sitio tampoco ha sido el más adecuado», se quejaba Francisco Intriago, de Vega de Cien, quien adquirió ayer en la capital pongueta una yegua con cría por 300 euros propiedad de Omar Martínez, vecino de Sobrefoz. «La vendí a última hora y porque tenía que desprenderme de ella. No había nadie que comprase», lamentaba este último.
El recinto ferial acogió a unas 40 vacas y a otros 70 caballos, aunque apenas fueron una docena los animales que cambiaron de dueño. «No hay gente a quien vender», se lamentaban los lugareños. El precio de las reses, no obstante, fue similar al de las últimas ferias celebradas en la comarca: las vacas se vendieron a una media de 720 euros, mientras que los terneros costaron unos 480 euros.