El oso Yogui y su compinche, Bubú, no han entrado con su mejor pie (o mejor dicho, pata) en el Principado. La campaña de promoción turística que acaba de presentar el Gobierno regional, y que utiliza a estos dibujos animados como principal reclamo de Asturias, no concita excesivo entusiasmo entre políticos y grupos conservacionistas. Aunque casi todos los consultados hicieron suya la máxima de que 'para gustos se hicieron colores', lo cierto es a Yogui y a Bubú le han salido críticos y seguidores casi a partes iguales. Y eso que muchos de los que opinan se confiesan fans de las correrías protagonizadas por este mítico oso por el parque de 'Jellystone'. Pero eso, «es otra cosa», aclaran.
Desde la Fundación Oso Pardo, su vicepresidente se mostró temeroso de que «se banalice la imagen y la figura del oso en Asturias». Carlos Nores recuerda que estos animales «no son ni amables ni entrañables, como pueden ser Yogui y su amigo» y le preocupa que «llegue a la gente un mensaje confuso». Nores apunta, además, que el oso pardo «tiene problemas de conservación en Asturias» y utiliza estos dibujos animados «puede ser efectivo desde el punto de vista de la publicidad, pero no para mejorar la supervivencia de esta especie».
De similar opinión fue el presidente de la Fundación para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS). Roberto Hartasánchez aplaude la elección de la figura de un oso como 'embajador' de Asturias. Incluso, no duda en felicitar a los autores del anuncio publicitario, «me parece una buena idea e innovadora», aseguró. Sin embargo, este ecologista cree que el Principado mantiene un doble discurso, ya que «por un lado recurre a la imagen de un oso entrañable, y por otra, desarrolla políticas medioambientales que ponen en peligro la conservación de la especie».
Se refiere Hartasánchez a la construcción de pistas forestales y de obras de «gran impacto» en zonas oseras. Proaza, uno de los puntos del itinerario asturiano por donde se pasean gustosos Yogui y Bubú («aquí hay muchos osos como nosotros», afirma en el spot el residente de 'Jellystone'), es para el presidente de la Fapas «una de las áreas más castigadas por este tipo de políticas». Hartasánchez no quiere ser «aguafiestas ni chovinista. Es tan buena la imagen de Yogui como la de cualquier otro oso con montera picona. Lo importante es que no se queda en una mera imagen», dijo.
El mismo nivel de crítica mantiene el responsable de la Cordinadora Ecoloxista de Asturies, para quien la campaña «defiende lo que ellos mismos se están cargando: a los osos y su hábitat». Fructuoso Pontigo ve un «anuncio gracioso», pero recuerda que «de seguir las cosas así, dentro de unos años sólo veremos osos en dibujos animados».
Carlos Zapico, presidente de la Fundación Oso, fue el único en defender con vehemencia la campaña en la que se ve a Yogui y Bubú paseando a sus anchas por Asturias, echando sidra y comiendo fabada. «Es una idea fantástica, además de que conecta perfectamente con el Principado, ya que Yogui es un oso pardo americano», que en inglés se denomina 'grizzli'. Zapico reconoce que estamos ante «una idea arriesgada que a buen seguro generará un gran debate», pero «pone en valor aspectos relacionados con el medio ambiente y el turismo».
«Más mediático»
El presidente de la Fundación Oso no siente que los animales de Hanna-Barbera hayan desplazado a las asturianas Paca y Tola. «Yogui es más mediático. Es como si comparamos a un cocinero de Proaza con Arzak. Los dos pueden ser igual de buenos, pero Arzak es el famoso y eso pesa mucho a la hora de hablar de publicidad».
En el arco político las opiniones son algo más encontradas. Desde el presidente del Partíu Asturianista, Xuan Xosé Sánchez Vicente, a quien le hace gracia «que sean tan americanos para unas cosas y no para otras», hasta el responsable de la Unión Renovadora (URAS), Sergio Marqués, que hubiera preferido «que pusieran a Pinocho, por el parecido con ciertos políticos del Gobierno regional». Ambos políticos no quisieron cargar las tintas contra Yogui, «a lo mejor tiene el efecto mediático que buscan», indicó Sánchez Vicente. Sin embargo, dudan de su asturianía. «Me resulta un poco molesto ver a dos osos americanos pasearse por Asturies cuando aquí tenemos a Paca y Tola. Nosotros nunca hubiésemos hecho un anuncio de ese tipo», añadió. Su compañero de la formación asturianista fue más allá: «Una campaña tiene que llamar la atención pero debe tener algo de fondo, y ésta, no lo tiene. Es como si pones a Claudia Schiffer».
También IU opinó sobre este asunto y lo hizo para decir que la campaña «conecta en parte con la idea de paraíso natural, pero habrá que ver los resultados», precisó Jesús Iglesias. Claro que si el coordinador de IU pudiera elegir, «preferiría al oso que se zampó al rey Favila, y eso que Yogui no me cae mal». Iglesias también se permitió ironizar: «Espero que no nombren al consejero Buendía como el guardaparques Smith». Los populares optaron en esta ocasión por la prudencia. «Habrá que valorarla cuando se conozcan los resultados, que exigiremos conocer», respondió la diputada Alejandra Cuétara.
Quien quiera despejar dudas podrá hacerlo a partir del 24 de noviembre, cuando el spot se cuele en la parrilla televisiva de todo el país. La polémica está servida.