La Policía Nacional continúa con las investigaciones para proceder a la detención de los atracadores que anteayer robaron a punta de pistola 12.700 euros de la sucursal de Banesto en la calle Corrida. Después del amplio dispositivo puesto en marcha durante la jornada del martes, cuando se vigilaron las salidas de la ciudad y las estaciones de trenes y autobuses, las labores ayer se centraron en la declaración de los clientes y trabajadores que presenciaron el episodio.
«No descartamos ninguna hipótesis», aseguraron ayer fuentes policiales. Los testigos del atraco aseguran que los atracadores, por lo menos uno de ellos, tenía apariencia y acento latinoamericano. La coincidencia en la forma de proceder con un atraco en una sucursal bancaria de Torrelavega (Cantabria) ocurrido la pasada semana, hace pensar que podría tratarse de los mismos individuos. «Actuaron de igual forma, entraron con pistolas y amenazaron a la gente a cara descubierta. También dejaron un artefacto simulado, pero de mayor tamaño que el de Gijón», aseguraron ayer desde la Comisaría de la localidad cántabra. Sin embargo, los encargados de la investigación del atraco en la sucursal de la calle Corrida no se centran sólo en esa hipótesis.
Ayer, la oficina de Banesto recobraba poco a poco la normalidad. «Eso sí, con más trabajo por todo lo que sucedió que nos obligó a estar sin actividad durante varias horas», explicó uno de los trabajadores de la entidad.
«Hemos recibido muchas llamadas de otros bancos y también casi todos los que entran preguntan por el atraco y se interesan por saber cómo estamos todos», añadió.
Según apuntó Pedro María Magaña, director de zona de Banesto, «es la primera vez que esta oficina sufre un atraco, nunca había habido ningún incidente». En el momento en el que se efectuó el robo, se encontraban en el interior de la sucursal diez clientes y otros diez trabajadores. Ninguno de ellos resultó herido, pero sí hubo posteriormente varios ataques de nervios.