El Palacio de Congresos de Gijón acogerá a partir del próximo lunes y hasta el jueves el II Congreso Nacional de Carne de Vacuno. Las más de 250 personas inscritas, que abarcan toda la cadena de producción, debatirán sobre temas como la producción, la transformación y comercialización, las denominaciones de calidad y razas autóctonas y las razas bovinas en peligro de extinción. Entre los asistentes habrá representantes de Francia y Portugal, junto con expertos de la UE.
Las sesiones se abrirán por la mañana con ponencias impartidas por personalidades destacadas del sector y la tarde se dedicarán a comunicaciones orales y mesas redondas. Gijón recogerá de esta forma el testigo de Navarra, comunidad donde se celebró la primera edición del congreso.
La directora de Agroalimentación, Tomasa Arce, aprovechó el acto de presentación para cuantificar en 10.000 las reses de Asturiana de la Montaña y en 90.000 las de Asturiana de los Valles. Fuera de las especies recogidas en el libro genealógico, esto es, no protegidas, hay además unas 125.000 cabezas de ganado.
372 millones de euros
También mencionó que el abandono de las explotaciones lecheras ha llevado parejo un aumento de las explotaciones de carne, de las que destacó sus ventajas no sólo económicas sino también medioambientales. Según explicó, estas últimas ascendían en 2004 -la última referencia que maneja el sector- a 19.500. Además, apuntó que 4.500 ganaderos están inscritos en el programa de Indicación Geográfica Protegida y que el sector movió el pasado año 372 millones de euros.
Además de Arce, acudieron a la presentación el presidente de la Asociación de Raza Asturiana de la Montaña (Aseamo), Valeriano Remis; el presidente de la Asociación de Raza Asturiana de los Valles (Aseava), Maximino Ron; la presidenta de la Indicación Geográfica Protegida (IGR), Mari Luz Rodríguez; y el edil de Promoción Económica del Ayuntamiento de Gijón, José María Pérez. Las dos asociaciones de razas autóctonas acaban de cumplir 25 años de existencia.