Viernes, 17 de noviembre de 2006
Registro Hemeroteca

en

GIJÓN

GIJÓN
El ex párroco de San Miguel acusa a sus detractores de «instrumentalizar a los niños»
Asegura que «se respira odio en todo este montaje» y reivindica la labor de sacerdotes de su edad por la falta de vocaciones
El ex párroco de San Miguel acusa a sus detractores de «instrumentalizar a los niños»
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El ex párroco de San Miguel, José Fernández García-Loredo, acusa a sus detractores de «instrumentalizar a los niños» para ponerlos en su contra. En un escrito remitido a EL COMERCIO, el sacerdote, de 84 años, censura al vicario saliente, Hilario Valdés, y a su sucesor al frente de la parroquia, Eduardo Berbes, por utilizar la preparación catequética y la propia celebración eucarística para perjudicarle. E incluso ilustra su crítica con una cita bíblica del Evangelio de Mateo: «Hay de aquél que escandalice a uno de estos pequeños...».

El fundador de la parroquia de San Miguel asegura que «se respira odio en todo este montaje» y defiende su derecho a seguir sirviendo a la Iglesia en la medida de sus posibilidades por considerarlo necesario para la comunidad de creyentes. «El sacerdote se consagra de por vida», subraya para incidir a continuación en la actual falta de vocaciones con casos de compañeros que llevan hasta 19 parroquias.

Respecto a los conflictos surgidos con sus compañeros de equipo pastoral, el ex párroco también da su versión de los hechos. Afirma que todo arranca en la misa en honor de San Miguel de 2005, tras llamar la atención a un grupo de niños que venían «en pelotón y charlando» a comulgar. En ese momento, García-Loredo dice que el vicario le recriminó textualmente : «Yo vengo a defender a don Eduardo. Usted es un jubilado y está estorbando. Lo que tiene que hacer es irse y yo le voy a poner en su sitio, como en otro caso parecido».

A partir de ese primer encontronazo, el sacerdote expone que fue quedando relegado cada vez más en sus quehaceres pastorales hasta acabar dando misa en su propia casa por no disponer de espacio en la iglesia parroquial. José Fernández relata en su escrito que Hilario Valdés llegó a llamarle en público «soberbio y sinvergüenza», además de retirarle el saludo. Situación ésta que llevó al ex párroco de San Miguel a intentar arreglar las cosas con sus detractores. Admite que les dijo que debería darles vergüenza decir misa y dar a otros el perdón en semejantes circunstancias.

Fax al arzobispo

Posteriormente, el ex párroco expone que remitió un fax al arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, el pasado mes de mayo, para buscar su intercesión entre las partes. Respecto a su difícil situación actual en la parroquia, señala: «No quiero ser defendido por compasión, adláteres o amistades particulares». Además, reseña que desde julio de 2004 dejó de recibir el estipendio de misas celebradas y que «hoy puedo vivir gracias a alguien que se ocupó y se ocupa de mí».

Por otro lado, José Eduardo Zulaiba, actual párroco de San Martín de Moreda, ha remitido otro escrito en que sale en apoyo de la trayectoria del ex párroco de San Miguel, con quien compartió varios años tareas pastorales. El sacerdote dice que se sintió en la obligación de escribir porque figura en la lista de los supuestos curas cuya marcha se atribuye a García-Loredo.

«Qué pena que para alabar a un sacerdote -en referencia al vicario saliente- haya que pisar a otro. Sobre todo, cuando no se puede conocer si sus funciones en la parroquia se le han limitado a decir una misa el domingo, a visitar los presos en la cárcel y a acompañar a los enfermos en sus casas o en el hospital», explica en su escrito.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo