Los críticos del PP aglutinados en la candidatura de Luis de Prado dieron ayer por vencido «el plazo prudencial» otorgado a la lista ganadora del último congreso local, encabezada por Pilar Fernández Pardo, para establecer cauces de diálogo y entendimiento.
Los partidarios de Luis de Prado, que obtuvieron un 28% de los apoyos en un cónclave que han llevado ante los tribunales por presuntas irregularidades, aseguraron que la reelegida presidenta del PP gijonés «persiste en su estilo dictatorial, cerrada al diálogo y la concordia». Por ese motivo, anunciaron su intención de «continuar luchando por la recuperación y la verdadera unión del partido» para poder convencer a los gijoneses de que son alternativa de gobierno.
Sin concretar en qué términos llevarán a cabo esa lucha, los militantes enfrentados a Pardo señalaron que «difícilmente puede hacerse una campaña electoral creíble y fiable prescindiendo de la mitad de los concejales y de casi el 30% de su partido». «Más bien parece que quiere perder las elecciones para así poder justificar su acumulación de puestos y remuneraciones, pero escasas responsabilidades», lamentaron.