Este hombre, de 41 años de edad, ingresó hace dos semanas en un centro hospitalario de Burgos tras haber comido un hongo, 'lepiota', cuya nocividad es tan elevada que una sola unidad puede originar la muerte.
Este vecino de Burgos compartió mesa con su madre, que tuvo que ser trasladada también al hospital General Yagüe de la ciudad, aunque ella pudo recuperarse. Sin embargo, la gravedad del hijo aumentó hasta el punto de que sólo un trasplante de hígado podía salvarle la vida. El pasado día 5 fue sometido a un trasplante hepático, pero los médicos no pudieron evitar su fallecimiento después de permanecer diez días en la UCI del centro sanitario.
En el mismo hospital de Valladolid permanece ingresado otra persona de 75 años de edad por síntomas similares.