Así parece se ha quedado el presidente del PP asturiano, Ovidio Sánchez, con la diferencia de su postura sobre el Estatuto asturiano en lo que parecía ser la doctrina de su partido y los últimos acontecimientos producidos, especialmente con el acuerdo que se ha logrado en el Congreso de los Diputados entre su partido y el PSOE. Pienso que su partido le ha dejado, como vulgarmente se dice, «con el culo al aire», lo que lógicamente repercutirá en la mengua de resultados que podría haber logrado en los próximas elecciones.
Curiosamente, aquellos que dentro de su formación han fomentado dicha postura permanecen en sus puestos, no elegibles ni sujetos, por tanto, a los resultados de las urnas, maquinando nuevas ofensivas para mayor gloria personal, sin importarles los cadáveres que dejan en el camino de su propia organización. Esos sí que tienen novia para cada circunstancia y lugar.
De cualquier forma, estos comentarios no quieren decir que el 'embarcazo' al señor Sánchez no pudiera haber sido previsto por dicho señor con un mayor control de lo que previsiblemente podía suceder al presentárseles a los responsables del PP autonómicos la disyuntiva entre continuar con su menaje catastrofista del 'España se rompe' y tener que enfrentar unas próximas elecciones autonómicas.
Lo siento por el señor Sánchez, pero parece tener sus días contados, ya que supongo no sobrevivirá a un nuevo fracaso electoral. A lo mejor, los señores Zaplana y Aceves le hacen un hueco en Madrid.