Sábado, 18 de noviembre de 2006
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SOCIEDAD Y CULTURA

ISABEL SAN SEBASTIÁN PERIODISTA
«La esencia de los videojuegos es destruir y eso llega a los pequeños»
La escritora que participó ayer en la reunión de periodistas del encuentro iberoamericano de ateneos, afirma que «los padres en España no pueden educar para ver la televisión»
«La esencia de los videojuegos es destruir y eso llega a los pequeños»
CRÍTICA. San Sebastián censuró la violencia televisiva. / CITOULA
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Periodista y tertuliana frecuente en muchos espacios de política, Isabel San Sebastián participa estos días en el Encuentro de Periodistas que organiza el Ateneo Jovellanos con motivo de la reunión de ateneístas iberoamericanos y filipinos. Precisamente, su ponencia 'Televisión y violencia', tachada por algunos de los periodistas que asistieron al acto como «apocalíptica» fue uno de los temas sobre los que giró el debate de ayer, durante gran parte de la jornada.

-¿De verdad es tan perniciosa la televisión como la presenta?

-La televisión es casi como una escuela de violencia cuyos efectos están siendo demoledores en toda una generación de chavales que reproducen esa violencia en los colegios, atacando a sus compañeros, a sus maestros y a sus padres.

-¿Cree que toda esa violencia televisiva es la causa del mayor acoso escolar?

-Dicen los expertos que los jóvenes y los adolescentes se hartan de ver violencia en los programas y lo que hacen es practicarla, experimentarla en carne propia y luego volverla a ver. Por eso lo graban en vídeo y lo cuelgan de internet, creando un círculo vicioso terrible. Y todo esto es un fenómeno que se origina en la televisión que presenta la violencia con total impunidad. A los gestores de los medios, tanto públicos como privados, no parece importarles en absoluto el tema y los profesionales que trabajamos dentro deberíamos tomárnoslo en serio y hacer algo. O tomamos conciencia o esto seguirá así.

-A veces tendemos a criminalizar la televisión. ¿Es la única culpable?

-Por supuesto que no. También son los videojuegos y, sobre todo, la trivialización de la violencia, a la que cada vez se le da menos importancia y se descontextualiza. Una cosa es la violencia situada en un contexto, explicada y, por qué no, utilizada como enseñanza en la vida, y otra cosa es la violencia descontextualizada y a veces premiada. Considero que la violencia ha perdido el carácter censurable.

-¿Y los padres? ¿No deberían tener ellos la última palabra?

-Los padres deberían, por lo menos, estar con sus hijos mientras ven la tele para explicarles lo que ven y, desde luego tendrían que educarlos. Pero es muy difícil cumplir esa función porque vivimos en un mundo y en un país en el que los progenitores tienen cada vez menos tiempo y trabajan con horarios absurdos para pagar el colegio de los niños, la hipoteca... Y claro, la gran niñera es la televisión y está haciendo un trabajo espantoso. No sólo es la violencia, es la telerrealidad y los programas de cotilleos que se emiten a todas horas.

-Hablemos de los videojuegos. Las empresas fabricantes detallan en sus cajas la edad para la que el juego va destinado. ¿De verdad es necesario algo más?

-Me parecería suficiente si se autoregularan algo. Ya sólo con ver los títulos de algunos: 'Hulk: ultimate destruction', 'Starwars Battlefront II'. 'Gta San Andreas' es, por ejemplo, de los más vendidos y su objetivo es robar coches y atropellar peatones. Hasta en los Mario Bros se mata a tortugas. La esencia de los videojuegos es destruir y ese es el mensaje que se transmite a los más pequeños de ocho años que no distinguen bien entre la realidad y la ficción.

-Al margen de eso, el San Andreas, que es de los más polémicos, no está recomendado para menores de 18 años, como muchas películas o la pornografía.

-Yo tampoco defiendo a las películas. Sin duda, la responsabilidad última es de los padres lo que pasa es que en España los padres no tienen elección.

-Quizá sea eso lo que haya que cambiar.

-Está claro, pero los fabricantes de videojuegos deberían tener conciencia y no empeñarse en ganar dinero a costa de pervertir las mentes de los menores. Todo mejoraría si se establecieran más controles y se crearán mecanismos donde los juegos no apropiados para los niños no llegarán a sus manos y normas como las que hay en Alemania, donde la sangre no puede ser de color rojo y los muertos no resucitan. Utilicemos el potencial pedagógico de los videojuegos hacia un buen fin y para inculcar valores positivos.

-Acude a muchos debates televisivos donde a veces se llega a cotas elevadas de violencia verbal...

-Ocurre a veces, pero una cosa es la polémica o incluso la violencia de palabra, aunque yo nunca he llegado al insulto, y otra cosa es que uno emplee la violencia física.

-Ya, pero convendrá conmigo en que muchas veces la lucha que hay entre los medios de comunicación lleva a defender ideas de manera obstinada y sin argumentos.

-Hay muchos mercenarios de la comunicación que se ponen al servicio de una empresa. Son mercenarios de la pluma, pero yo siempre he intentado huir de eso y por eso me han echado o me he ido de todas las televisiones en las que podía suceder.

 
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