La consejera de Cultura afirmó ayer que al Ayuntamiento de Oviedo «le importan un pito» los monumentos prerrománicos de Santa María del Naranco y de San Miguel de Lillo y no quiere contribuir «ni en el gasto corriente dedicado a su conservación». Migoya hizo estas afirmaciones ayer en la Junta General del Principado que abordó una interpelación sobre la gestión del 1%cultural del diputado del PP Joaquín Aréstegui que anunció la tramitación posterior de una moción en la que solicitará la reprobación de Migoya.
«Esperemos que el Ayuntamiento se involucre también en el desarrollo del Plan Director del Prerrománico porque siempre quiere quedarse fuera», advirtió la consejera en respuesta a las acusaciones del parlamentario popular sobre la «incompetencia» en la gestión de los fondos que corresponderían al Principado. Según Migoya, en el caso de los monumentos situados en la ladera del Naranco, el Gobierno regional no ha querido esperar a contemplar su deterioro y ha dedicado medio millón de euros a su restauración.