La presidenta del Partido Popular en Gijón, Pilar Fernández Pardo, instó ayer a la Autoridad Portuaria a buscar una solución para garantizar la seguridad de los ciudad en el paseo del Muelle que aún carece de protección. La caída al mar de un anciano de 85 años, que falleció ahogado tras precipitarse al agua desde el espigón, reabrió el pasado jueves el debate sobre la necesidad de incrementar los dispositivos de seguridad en esta zona.
Al PP no ha convencido la explicación de la Autoridad Portuaria para no completar el vallado del Muelle, al argumentar la existencia norays -pivotes de hierro colocados en el borde del paseo-, que se utilizan para el amarre de los barcos pesqueros. La instalación de barandillas a partir del edificio de la Antigua Rula no es posible, según la entidad,en tanto que su colocación impediría las labores de maniobras de los barcos que atan sus cuerdas en dichos norays.
Pardo, sin embargo, considera que, «ante todo, debe primar la seguridad y la prevención, por lo que resulta fundamental poder poner algún tipo de valla u otro dispositivo», subrayó. La portavoz popular insistió en que la muerte del anciano «debe hacernos recapacitar a todos para extremar las precauciones».
Críticas a Felgueroso
El PP insistió ayer en que debe ser la Autoridad Portuaria la que aporte una solución, pues el Ayuntamiento no es competente en esta materia. Sin embargo, a su juicio, la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, «debería instar al presidente de la Autoridad Portuaria a buscar una solución, ya que tanto presume de la cooperación entre administraciones e instituciones».
La presidenta de los populares recordó que ésta es una de las zonas de paseo preferida por los gijoneses, «no sólo gente mayor, sino madres que acuden con sus hijos pequeños». Por este motivo, insistió en la necesidad de encontrar una fórmula que permita «compatibilizar la seguridad con el uso de los amarres por parte de los barcos pesqueros».
La muerte de Belarmino Rodríguez el pasado jueves es la segunda caída mortal que se registra en el muelle en los últimos nueve años. La anterior se remonta a 1997, cuando dos jóvenes perdieron la vida y otra quedó con graves secuelas, tras precipitarse al mar el vehículo en el que viajaban. Tras el accidente, la Autoridad Portuaria valló esa zona.