La Corporación Municipal de Gozón pedirá al Ayuntamiento de Carreño que constituya la comisión para fijar el deslinde del área fronteriza del Cotarón. El último paso dado en el conflicto territorial fue un decreto librado por la Alcaldía de Gozón remitido al Ayuntamiento de Carreño para que facilitase toda la información disponible relacionada con el asunto de los límites de ambos concejos en la zona del Cotarón, entre las parroquias de Logrezana, en Carreño, y San Martín de Cardo, en Gozón. De esta forma, se dieron por iniciados los trámites jurídicos encaminados a resolver el contencioso que mantienen ambos municipios desde 1992 por los lindes tras la desaparición de algunos mojones que señalaban la división territorial.
En las últimas consultas realizadas al respecto por el Ayuntamiento de Gozón, en el archivo municipal se dice que en las actas de deslinde entre los municipios, que fueron levantadas en 1889 y en 1917, se practicaron las correspondientes operaciones y se rubricó por parte de las dos corporaciones la conformidad.
Con posterioridad, el Ayuntamiento de Gozón detectó errores en el último acta que motivó que en 1991 se iniciara un expediente con Carreño para corregir los notables errores que afectan a un total de cien hectáreas de suelo de Gozón. Dado que el Ayuntamiento gozoniego rechazó su revisión, se elevó entonces una petición a la Consejería de Interior de entonces, sin que haya habido respuesta alguna hasta el momento.
Además de esta información, Izquierda Unida de Gozón pudo recuperar un acta municipal fechada el 16 de abril de 1954 en el que ya se establece que los terrenos situados en el Cotarón, en la parroquia de San Martín de Cardo, «están en suelo de Gozón y no de Carreño».
El documento recoge la autorización del Ayuntamiento de Gozón a la empresa Ensidesa para que ocupe los terrenos del concejo para la construcción de la factoría. Curiosamente, la firma de este permiso se llevó a cabo por el alcalde de entonces y tío del actual, Ramón Vega. Para la coalición de izquierdas, el acta es reveladora en la polémica suscitada con Carreño al amparo de otro acta de 1889, que no fue aceptada por Gozón al apreciar irregularidades en tres mojones que sitúan 100 hectáreas de suelo gozoniego en Carreño.
Mientras tanto, la posición de Carreño en este asunto pasa porque deberá ser Gozón quien tome la iniciativa, dado que están en juego unos terrenos que se encuentran segregados provisionalmente al municipio. La postura del gobierno carreñense, según asegura, es facilitar todos los medios para solucionar de una vez este contencioso con el vecino concejo. En cualquier caso, el alcalde de Carreño, Ángel Riego, manifestó en su momento que dados los medios tecnológicos actuales, el deslinde no debería plantear problemas.