Los usuarios del centro social de mayores de Cimadevilla llevan un mes y medio utilizando unas instalaciones habilitadas por el Gobierno regional en la calle Munuza, junto a la Agencia Tributaria. Se trata del mismo local donde estuvo la oficina provisional de Correos. Los mayores también desean que sea provisional para ellos y protestan por el escaso espacio del que disponen para desarrollar actividades.
Además, les preocupa la posibilidad de no poder regresar a su sede -que lleva más de 20 años en funcionamiento- cuando finalice la rehabilitación iniciada en ella hace más de tres meses. Destacan que el edificio es de propiedad privada. La Consejería de Bienestar Social lo tiene alquilado para ofrecer allí el servicio del centro social a cerca de 18.000 mayores de la zona centro de la ciudad.
En este edificio, los usuarios disponen de tres plantas y unos 2.000 metros cuadrados para realizar todo tipo de actividades sociales, deportivas y artísticas. Su lugar reunión se ha visto mermado en los últimos meses. El local actual, cercano a la calle San Bernardo, ronda los 150 metros cuadrados.
Aunque también está ubicado en un lugar céntrico, los usuarios consideran que falta espacio para desarrollar sus actividades cotidianas. El vicealcalde, Pedro Sanjurjo, indicó que «el centro social es competencia del Principado y ahora está en una situación provisional». Insistió en que «el Gobierno regional está atendiendo el asunto».
En 2004, los socios del centro social de Cimadevilla manifestaron su desacuerdo ante el traslado del servicio. Entonces se planteó reubicarlo en la Fábrica de Tabacos, pero los mayores preferían mantener su sede y destacaban el fácil acceso de la misma para gente de distintos barrios.