Vecinos del número 34 de la calle de Ezcurdia, que hace esquina con la calle de Juan Alonso, se pusieron ayer en contacto con EL COMERCIO para precisar que su edificio sigue habitado por varias familias, además de contar con una tienda de ultramarinos en el bajo. Según aclararon estos vecinos, el bloque que está completamente vacío y en estado de ruina es su contiguo, el número 32, que también data de principios del pasado siglo.
Estos dos edificios, en primera línea de playa, forman parte de los cuatro bloques que, según las previsiones del plan del Muro, podrían doblar su altura actual en caso de demolición. Tres de ellos se concentran en Ezcurdia y un cuarto más está en la zona del Náutico. Sus dimensiones oscilan en la actualidad entre las tres y las cinco plantas y el documento urbanístico municipal les permitiría llegar hasta las ocho, para igualarse con otras construcciones más altas de su entorno. Por esa ventaja urbanística, esos solares del Muro figuran entre los más cotizados de Gijón.