Diez interpretes del lenguaje de signos trabajarán este curso con quince alumnos con necesidades educativas especiales derivadas de su discapacidad auditiva en centros dependientes del Principado. La Consejería de Educación y la Federación Asturiana de Sordos rubricaron ayer un nuevo convenio de colaboración para que los estudiantes sordos o hipoacúsicos que lo soliciten cuenten con un intérprete que les sirva de puente educativo con los profesores y el resto de alumnos.
Según explicó el consejero de Educación, José Luis Iglesias Riopedre, el convenio que permitirá la contratación de los diez profesionales de la lengua de signos para la atención de los quince estudiantes se eleva a 83.440 euros, «lo que supone un gasto por alumno de más de 5.500 euros».
La presidenta de Fesopras, Cristina Sariego, destacó la importancia de estos convenios para lograr la integración de las personas sordas desde etapas escolares. El consejero puntualizó que este curso sólo el 5% de los alumnos sordos estudian en centros de educación especial, frente al 71,% del curso 1990-1991.