Los expertos educativos que intervinieron ayer en la ponencia creada en el Senado para el estudio de la violencia escolar demandaron un plan global que incluya no sólo a alumnos y profesores, sino también a las familias, las administraciones y la sociedad en su conjunto, como propone el acuerdo por la convivencia en las aulas del Principado. La ponencia, cuyos trabajos arrancaron ayer y concluirán en junio, cuenta con el consenso de todos los grupos, al coincidir en la necesidad de poner límites a este problema. Está previsto que la ponencia se reúna una vez al mes y que comparezcan autoridades y expertos.