Martes, 21 de noviembre de 2006
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AVILÉS

OPINIÓN
un alcalde patético
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Ahora que su partido se ha deshecho de él sin contemplaciones y ya no le dejan volver a presentarse para la Alcaldía y, por lo tanto, no necesita disimular ni hacerse el simpático, vamos a tener la posibilidad de disfrutar del auténtico Santiago Rodríguez Vega, el que el otro día se asomaba a las líneas de este diario; Santiago en su estado original: un individuo sectario, un tanto corto y con un estilo macarrilla y chulesco. Una joya.

Así, para intentar justificar su estrechez de miras en torno al proyecto Niemeyer, lo único que se le ocurre al alcalde de Avilés es, en lugar de intentar procurar el consenso, recurre al insulto y a la descalificación del adversario; en lugar de intentar explicar a los ciudadanos en qué consiste o va a consistir el citado proyecto emplea recursos de charlatán de feria, de vendedor de esos crecepelos que te dejan calvo. A una palabrería ampulosa pero vacía de cualquier contenido. Así, cuando se refiere al proyecto Niemeyer nos habla de 'un proyecto internacional', de 'servir de referencia al mundo' y de 'los valores mundiales' que encierra el citado proyecto. Pero ...¿Eso qué significa exactamente? ¿Cuándo se habla de eso qué se quiere decir? ¿En qué se va a concretar?. Eso es lo que pedimos desde el Partido Popular y eso es lo que él es incapaz de explicar. Y esa impotencia le lleva a la crispación.

Es evidente que él no tiene ni idea de lo que pretende hacer con el Niemeyer en Avilés. Es evidente porque el desde el primer momento a Rodríguez Vega le mantuvieron al margen del citado proyecto. Se enteró del mismo por la prensa de la misma manera que se enteró por la prensa de quién iba a dirigir tal proyecto. Y el ninguneo fue tan escandaloso que a las pocas semanas de anunciarse el proyecto, su partido anunció el cese definitivo de Santiago de la política avilesina y su pase a la estratosfera. Pues bien, sería bueno que preguntase, a quien lo sepa, para explicárselo a los avilesinos, algunos detalles que son de interés para todos. Cuando lo sepamos puede seguir dedicándose a insultarnos pero entre tanto responda a lo siguiente: Si el centro Niemeyer va a ser 'un hito internacional' de la escala ¿Qué digo, mucho más importante! que el Guggenheim de Bilbao. ¿Cuál va a ser el presupuesto que va a manejar dicha entidad? Sabemos que el museo bilbaíno cuenta con 4.000 millones de pesetas anuales para programación.¿Con cuánto va a contar el centro avilesino? ¿Quién lo va a poner?

Sabemos también que en el museo de Bilbao participan, además de todas las instituciones públicas vascas, la Caja vasca, Arcelor y un grupo importante de patronos privados que aportan fondos. Aquí, pese a la inmensidad del proyecto no ha conseguido ni un socio privado que aporte fondos, ni, por supuesto, ninguna entidad estatal de entorno de la ría: RENFE, Feve, Infoinvest. Ni ninguna multinacional de la Comarca: Aceralia, Alcoa, Azsa, Cristalería o Dupont. Ni tampoco Cajasturias.

Tampoco nos han dicho, después de diez meses hablando del Niemeyer en qué va a consistir exactamente la actividad del mismo. Sabemos que se va a hacer un edificio pero no sabemos para qué: unas veces se dice que va a ser un museo, otras un palacio de congresos, otras un recinto ferial, otras un auditorio,... Pero, eso sí, tenemos un alcalde vociferando, insultando y charlataneando sobre le valor internacional del proyecto, pero siendo incapaz de contarnos para qué va a servir. Tienen que organizar unas jornadas y gastarse una pasta para que venga alguien, diez meses después, a contarnos qué se pretende hacer en ese epicentro de la cultura mundial.

Nos gustaría también que entre espumarajo y espumarajo nos explicase cómo es posible que un proyecto que a principios de año se anunciaba como fácil y vertiginoso y cuyas obras iban a empezar a finales de este año y concluirse en poco más de doce meses, aún no cuente ni con el proyecto arquitectónico definitivo. Y que por tenor, el Principado que es quien debe adjudicar las obras, no cuente ni con el requisito imprescindible para ello de disponer de los terrenos donde ha de construirse. ¿Porque ni siquiera son aún propiedad del Ayuntamiento de Avilés! ¿Ni eso han conseguido!

Es decir, que en diez meses de vida que lleva el proyecto Niemeyer lo único que hemos visto han sido un montón de palabrería hueca y ampulosa, mucho bla, bla, bla, muchas infografías y una maqueta y... mucho cabreo.Se ve que a Santiago le molesta que le preguntemos por estas cosas tan sencillas. Normal. Porque a Santiago, mente estrecha y un tanto cerril el proyecto Niemeyer le queda demasiado grande. No es que sea incapaz de gestionarlo, que lo es, sino que además le importa muy poco. Lo que le importaba de este proyecto no era que en Avilés se hiciese algo que le corresponde a la villa y que él fue incapaz de conseguir en su gris etapa como alcalde de esta ciudad, lo que de verdad le interesaba era lago más mezquino: enfrentar al Partido Popular entre sí y crear crispación en la ciudad como mecanismo de consecución de votos.

A él no le interesaba el Niemeyer, le interesaba un crisis del PP. Y le salió mal. Por eso está tan enfadado ahora. Y eso es lo lamentable de este personaje de perfil tan bajo. Lo lamentable es que siempre ha antepuesto los intereses no ya de su partido, sino de un clan de su partido a los de la ciudad. Y por eso la ha ido traicionando sistemáticamente. Ha traicionado la ciudad oponiéndose a que la Universidad asturiana tuviese faculta en Avilés. Ha traicionado a la ciudad oponiéndose a que aquí estuviese el Centro de Arte Contemporáneo de Asturias. Ha traicionado a la ciudad pidiendo que nuestro puerto se fusionase con el de Gijón, negándose a que tuviese una Capitanía de Primera y volverá a traicionar al puerto pesquero en breve. Ha traicionado a la ciudad negándose a llegar a un acuerdo para soterrar las vías siendo los únicos de toda España que no lo hemos conseguido, etc, etc, etc. Él solito.

Y lo ha hecho por puro sectarismo y por escandalosa incompetencia. Y ahora cree que puede volver a engañar a los avilesinos con el Niemeyer. Él que ha sido incapaz hasta de conseguir la unanimidad de toda la corporación no ya para unirse entorno a él, entorno a un gran proyecto, sin incluso para conceder las únicas medallas de oro de la ciudad. ¿Un perfecto inútil! Evidentemente ya no consigue engañar a nadie. No consiguió a los avilesinos que ya le dijeron un par de veces en las urnas que no le querían de alcalde y no ha conseguido engañar a su partido que le ha echado sin mayores explicaciones. Desde aquí le aconsejo que si no vale ni para conserje del Niemeyer no lo pague con nosotros ¿Váyase con un mínimo de dignidad!

 
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