El ex presidente del Centro Asturiano de La Habana ha impugnado en instancias judiciales la asamblea del pasado 9 de octubre en la que se aprobó su expulsión de la entidad, al tiempo que ha solicitado del juez que suspenda de manera cautelar esa medida, con el fin de que pueda participar en la asamblea convocada por la junta directiva para el próximo domingo, en la que se abordará la venta de la planta baja de la sede de la entidad en el paseo de Begoña.
Precisamente, la trascendencia del asunto a debatir es uno de los motivos en los que se basa esa petición al juez y se espera que haya una respuesta a la misma en el transcurso de esta semana.
Pero la oposición a la directiva del Centro Asturiano de La Habana prepara otras demandas judiciales tendentes a conseguir la restitución para la entidad de una serie de gastos de 2004 que no contarían con justificantes contables, según informó a este periódico uno de los promotores de esta iniciativa. Además, se pretende que sean los miembros de la actual directiva quienes restituyan ese dinero.
De cualquier manera, el devenir de la asamblea del próximo domingo podría dar pie a la presentación de nuevas demandas, ya que los opositores a que la entidad se fusione con el Grupo Covadonga pretenden agotar todas sus posibilidades para evitar esta medida, aunque sea una de las previstas por el juez de lo Mercantil que dirigió el procedimiento concursal voluntario del Centro Asturiano.