Los bolas ya comenzaron a ser lanzadas por los jugadores para dar inicio al torneo de cuatreada patrocinado por Distribuciones Roje, que por sistema de liga se disputa en el corro de juego de La Venta. Las peñas de La Chopera y La Venta A encabezan la clasificación tras haberse anotado ambas sendas victorias en este fin de semana.
El sábado saltaron a la emblemática bolera los componentes de La Chopera y La Venta B. Al ecuador de la partida los de La Venta vencían por 7 juegos a 6, pero no supieron administrar la ventaja ya que finalmente perdieron por 14 a 9. El quinteto ganador estuvo formado por Manolo Díaz, Julio Concha, Pedro García Toni Valle y Juanjo García, mientras que ocupaban plaza en el banquillo Manolo Gallego y Tomasu. La Venta B alineó a Emilio, Luis, Aquilino, Mundo y Prieto, con Daniel, Terre y Sindo a la espera de sustituciones que no se produjeron.
El domingo se enfrentaron los combinados de La Venta A y El Tarteru, de Ribadesella. Los anfitriones vencieron cómodamente con un resultado de 14 juegos a 6. A media partida ya vencían por 7 a 3. La diferencia de calidad se hizo notar a favor de los llaniscos, aunque ambas formaciones recibieron prolongadas ovaciones del numeroso público que acudió a la bolera.
La Venta A alineó a su quinteto de lujo, formado por Jesús, Amador, Juanjo, Gabriel y Juancho. Los riosellanos situaron en el corro de juego a Benigno, José, Álvaro, Arcadio e Isaac, que fue sustituido por Vili.
Sin jugadores
La gran actividad bolística que se vive en La Venta contrasta con el abandono de la práctica deportiva en el concejo riosellano. De hecho, el pasado domingo no acudió ningún jugador a la bolera de Moru para disputar un atractivo torneo para jugadores veteranos, mayores de 55 años.
El promotor del campeonato, José Manuel Rosete, decidió conceder a los bolistas una nueva oportunidad y traslada el concurso para el próximo domingo.
Una lástima que el desvelo de los patrocinadores y organizadores no se vea recompensado. Para evitar dudas, Rosete aseguró que el campeonato «no se suspendió, sino que a Moru no llegó nadie».
No obstante, reconoció que el mal tiempo «no invitaba a los jugadores a desplazarse». También quiso recalcar que nadie «debe lamentarse» en el futuro si se pierde esta actividad vernácula.