Primero disfrutaban del recreo en el campo de la plazuela de la iglesia, pero la altura que empezaba a alcanzar la hierba del mismo y el agua que se acumulaba en la vegetación cuando llovía hacía que acabaran empapados y, en ocasiones, con heridas producidas por las ortigas y la maleza. Así que después empezaron a hacer lo propio en la bolera cubierta, pero tampoco era una buena alternativa porque jugar al balón y respetar el mobiliario de este equipamiento no resultaba tarea fácil.
Tras cerca de una semana sin salir, por fin ayer los 17 niños de educación Infantil y Primaria de las escuelas de Poo pudieron disfrutar de su primer recreo al aire libre en un espacio paralelo a la plazuela que ha sido habilitado por el Ayuntamiento de Llanes. «Había una madre que llevaba ya tres semanas pidiendo que segaran el campo de la plazuela y no nos hacían ni caso», explicaba Ángeles Menéndez, vocal de la Asociación de Madres y Padres (AMPA).
Finalmente, el Consistorio y los padres y profesores del Colegio Rural Agrupado (CRA II) consiguieron llegar a un acuerdo para el disfrute de los escolares, que ahora saldrán a un pequeño patio situado entre dos vallas a las 11.05 y a las 13.05 horas -dos recreos diarios-. Para ello, un policía local acudió ayer a colocar las vallas, medida que se completará con otro tipo de señalizaciones.
Está previsto que hoy mismo se pinten en la zona señales horizontales que consistirán en un paso de peatones y una línea amarilla que prohíba aparcar con el objetivo de velar por la seguridad de los pequeños. A la iniciativa se sumará pronto una señalización vertical, que tratará de limitar la velocidad de los coches a 20 kilómetros por hora y de informarles de que se trata de una zona escolar. Para los padres, estas medidas suponen un respiro. «Estamos muy contentos porque por fin tienen un lugar donde jugar tranquilos», puntualizaba ayer Ángeles Menéndez.