María Olivera Prieto falleció anteayer con 107 años y siendo la anciana con más edad de la comarca. Nació un 27 de febrero en Olicio (Cangas de Onís) pero con sólo catorce años se trasladaría a vivir a Arriondas. Hija de maestro de escuela y de ganadera, esta parraguesa se casó con Ramón Llamedo y tuvo ocho hijos que aún viven y ayer lloraban su muerte.
«Una muerte dulce, como ella merecía. Estuvo hasta el último momento muy bien, dentro de los achaques normales de la edad, y muy lúcida», declaraba Emilio Llamedo Olivera, el menor de sus hijos y presidente del comité organizador del Descenso Internacional del Sella.
Funeral
María Olivera Prieto fue ama de casa y se quedó viuda en 1955, aunque nunca le faltó el cariño de su familia y de su gente. Las exequias por su muerte se celebrarán hoy a las cuatro de la tarde en la iglesia parroquial de Arriondas y, posteriormente, su cuerpo será enterrado en el cementerio de la localidad donde recibirá cristiana sepultura.