Martes, 21 de noviembre de 2006
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Asturias
El agua embalsada en el Nalón alcanza su nivel mínimo en veinte años
Las presas de Tanes y Rioseco, que abastecen a todo el centro de Asturias, bajaron hasta el 30,8% de su capacidad pese a las leves lluvias de los últimos días
El agua embalsada en  el Nalón alcanza su nivel mínimo en veinte años
ALERTA. Imagen del estado del embalse de Tanes, en el río Nalón, cuyo nivel sigue bajando. / J. C. ROMÁN
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Las tímidas lluvias de los últimos días no han impedido que el agua embalsada en el río Nalón siga descendiendo. En la última semana, el nivel de las presas de Tanes y Rioseco ha caído otro 2%, con lo que se continúa con una tendencia a la baja que empezó en mayo y que la sequía se empeña en mantener mucho más allá de lo que es habitual en la región. Esta situación, inédita en Asturias, lleva a que en estos momentos la principal fuente de abastecimiento de agua para todo el centro regional se encuentren en los niveles mínimos de los últimos veinte años.

Según los datos manejados por la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN), el pasado lunes Tanes y Rioseco estaban a un 32,8% de su capacidad, al disponer de 12,32 hectómetros cúbicos de agua. Sin embargo, ayer, en sólo una semana, el porcentaje había descendido hasta el 30,8%, con 11,5 metros cúbicos. La situación tiene su riesgo si se tiene en cuenta que, en estas condiciones, las reservas del Nalón sólo podrán dar de beber a los más de 800.000 asturianos de la zona central durante tres meses más, tal y como señaló a EL COMERCIO la pasada semana el jefe de servicio de Obra Nueva y Desarrollo del Consorcio para el Abastecimiento del Área Central de Asturias (Cadasa), José Manuel García Iglesias.

Lo extremo de la situación actual se puede apreciar a las claras si se hace una comparativa con los datos registrados desde 1987 en Tanes y Rioseco. En todo ese periodo, nunca se había llegado al 20 de noviembre con 11,58 hectómetros cúbicos. Ni siquiera en la histórica sequía de 1988, cuando el nivel del embalse se había quedado en los 16,3 hectómetros cúbicos por estas fechas. También fueron complicados los años 1989 y 1995, con 18,3 y 17,6 hectómetros cúbicos, respectivamente. Pero, salvo en estos casos, a estas alturas del año el agua embalsada en el Nalón siempre rebasaba con holgura los veinte hectómetros cúbicos. De hecho, en 2004 había 32 y en 2005, 30.

La situación actual hace que se enciendan todas las alarmas. En principio, tanto desde Cadasa como desde la Confederación Hidrográfica del Norte señalan que lo normal es esperar lluvias próximamente que vengan a solucionar el problema; que, aunque más tarde que otras veces, el agua llegue como es habitual en Asturias. Sin embargo, también es cierto que hay precedentes en los que el estiaje en la región se prolongó hasta el mes de febrero: de darse este caso, sería cuando llegasen serios problemas de abastecimiento.

Por si la situación no mejora, y para preservar las reservas del Nalón, Cadasa, desde el pasado mes de junio, ya está bombeando agua del río Narcea pese a ser más cara de obtener y de peor calidad.

Buenos números globales

Con todo, la situación en Asturias es curiosa. Según los datos de la Confederación Hidrográfica, el estado global de los embalses asturianos no es mala, al estar a un 66,5% de su capacidad. Pero hay que tener en cuenta que la gran mayoría de ellos se utiliza para la generación de energía hidroeléctrica, y son éstos los que hacen subir el porcentaje total, ya que su nivel es controlado por la empresa de turno. Sin embargo, los dos únicos destinados a abastecimiento son los que están muy por debajo de ese porcentaje: el de Tanes/Rioseco, como queda dicho, se encuentra a un 30%, y el de Alfilorios, a un 35%, frente al 54% del año pasado.

Por eso, a nivel global de cuenca hidrográfica, la mayor preocupación de la CHN está en el País Vasco y en Cantabria: allí la mayoría de los embalses son de abastecimiento, y los niveles se encuentran al 39% y al 42% respectivamente. Por su parte, Galicia es, con mucho, la comunidad con menos preocupaciones a la hora de pensar en el suministro de agua, ya que sus presas están al 70% de su capacidad a estas alturas. Aunque también es cierto allí la mayoría de estas infraestructuras es, al igual que en Asturias, para generación de energía hidroeléctrica.

En este contexto, se mantiene vivo el debate sobre la necesidad del proyectado embalse de Caleao, en el Nalón, de cara a asegurar el abastecimiento de agua en el futuro para un centro regional que sigue creciendo. Quienes no apoyan la obra por su impacto ambiental, al anegar un valle de alto valor ecológico, proponen investigar acuíferos y otras fuentes de abastecimiento.

 
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