La comisión permanente del Partido Comunista de Asturias decidió ayer desobedecer la resolución dictada el pasado sábado por el comité federal del PCE, que declaraba nulo el VIII Congreso de los comunistas asturianos, celebrado en marzo de este año y ordenaba que fuese convocado de nuevo para una fecha no posterior al 12 de marzo de 2007. «No vamos a convocar el congreso», anunció Noemí Martín, secretaria general del PCA, al término de la reunión del órgano de dirección del partido. No quiso hacer público, sin embargo, el contenido de las deliberaciones sobre el futuro de la formación, aspecto en el que destacados dirigentes de la misma, como reveló ayer EL COMERCIO, apuestan por su desvinculación del PCE y su concurrencia a las elecciones como fuerza totalmente autónoma dentro de Izquierda Unida.
La también portavoz de IU en la Junta General del Principado, sin embargo, afirmó que, «más allá de opiniones personales, fruto en algunos casos del 'calentón' por la impresentable decisión del comité federal», el análisis de la situación creada por la misma y sus posibles consecuencias corresponde a los órganos de decisión del partido, en este caso el comité nacional del PCA -nombre que adoptó precisamente en el polémico VIII Congreso el antes llamado comité central-. Y la decisión no tardará en llegar, ya que será convocado para la próxima semana, previsiblemente el lunes, para pronunciarse al efecto. Sobre la propuesta que le va a plantear la comisión permanente nada se ha querido adelantar.
«Hacia la secesión»
Quien no tuvo reparos en dar su opinión fue Francisco de Asís Fernández Junquera, coordinador general de IU de Oviedo y líder del sector crítico, minoritario en Asturias pero alineado con la mayoría del PCE que representa la dirección federal de Francisco Frutos. Él tiene claro que los partidarios de Noemí Martín «continúan empujando hacia la secesión, la ruptura del PCE», lo que les sitúa «fuera de la estructura del partido, del que el PCA es sólo una federación».
Como ejemplo de esta actitud cita las declaraciones a EL COMERCIO del consejero de Justicia del Principado, Francisco Javier García Valledor, en las que decía ver en la actual situación «la oportunidad de soltar determinados lastres que nos han impedido crecer». Francisco de Asís Fernández -destituido precisamente por Valledor de su cargo de director general de Seguridad después de que el sector crítico se negara a participar en el VIII Congreso- cree que «parece que está hablando de otra formación política, que va a ser una Izquierda Unida diferente, más parecida a lo que existe en Cataluña, con Iniciativa. Y parece que es por ahí por donde están tirando», afirma el coordinador de IU de Oviedo, que advierte que «nadie puede imaginarse una Izquierda Unida sin el PCE».
El consejero de Justicia, por el contrario, traslada la iniciativa de una posible ruptura a la dirección federal, por su decisión de anular el congreso asturiano y de abrir expediente disciplinario a la secretaria general del PCA por «uso fraudulento» de los poderes notariales del partido. «Creo que la decisión es un golpe de estado frente al PCA y a Izquierda Unida de Asturias y, evidentemente, cuando se toma una decisión de este tipo es porque hay un ánimo de ruptura respecto a Izquierda Unida federal», manifestó García Valledor. Y acusó a Francisco Frutos de ser «un perfecto enterrador: ya lo hizo con el PSUC y ahora va a hacerlo con el PCE».
Fernández Junquera quiere que los afiliados rechacen una posible secesión y hace «un llamamiento al conjunto de la militancia para que haga valer su opinión y diga que forma parte de un partido y quiere seguir formando parte del mismo, y que no lo considera un lastre, sino su organización».
Pero el órgano en que debe expresarse la militancia también es motivo de discrepancia. El líder del sector crítico explica que, al haberse declarado «nulo y sin efecto» el último congreso, no es el comité nacional elegido en el mismo el que debe pronunciarse, por ser «un órgano que el PCE considera inexistente o espurio» sino el comité central surgido del cónclave anterior. De hecho, es a este último al que el comité federal encomendó la nueva convocatoria del congreso, por lo que Francisco de Asís Fernández restó importancia a la decisión adoptada ayer por la comisión permanente del PCA. «No es el colectivo requerido para decidir; debe hacerlo el anterior comité central, en el que estamos mucha gente de los alineados con las posiciones federales», explicó.