El cuadro de Francisco de Goya recuperado ayer regresará al Museo de Arte de Toledo (Ohio, EE UU), donde pertenece, y no al Guggenheim de Nueva York, donde debía participar en una retrospectiva de pintura española.
Así lo anunciaron ayer los responsables del museo de Ohio en un comunicado conjunto con el Guggenheim de Nueva York, que durante estos días mantiene la exhibición 'Pintura Española del Greco a Picasso: Tiempo, Verdad e Historia'.
«Estamos extasiados tras conocer que la pintura ha sido recuperada, y estamos ansiosos de devolver el Goya a casa y compartirlo con nuestra comunidad», aseguró satisfecho el director del Museo de Toledo, Don Bacigalupi.
Para la directora del Guggenheim, Lisa Dennison, el éxito de la exposición de pintura española, inaugurada el pasado jueves, «es todavía más dulce tras conocer que se ha recuperado este tesoro» del arte.
El lienzo 'Niños del Carretón' (1778), robado el pasado 8 de noviembre cuando una empresa especializada lo transportaba del Museo de Toledo al Guggenheim, fue recuperado en Nueva Jersey, estado vecino al de Nueva York.
Llamada anónima
Si bien el FBI no ha querido dar detalles del robo, que se encuentra todavía bajo investigación, ha informado de que los ladrones sustrajeron el cuadro durante la noche del vehículo donde se encontraba, estacionado, sin vigilancia, en un hotel en la localidad de Stroudsburg, en Pensilvania.
La agente especial Jerria Williams, de la unidad del FBI en Filadelfia, explicó que la obra «fue recuperada en buenas condiciones y parece que no está dañada».
El cuadro fue localizado después de que un ciudadano, del que no se ha facilitado el nombre, llamara al número de teléfono que puso a disposición el FBI para obtener información fiable, bajo la promesa de una gratificación de 50.000 dólares.
La pintura está asegurada en 1,1 millones de dólares, aunque su valor de mercado es incalculable, según apreciaciones de los expertos.
Por su parte, la ministra de Cultura, Carmen Calvo, aseguró ayer que «en Europa» se trabaja «con mucho rigor la movilidad del patrimonio histórico» e indicó que se funciona «con muchos seguros todavía» y con unos «criterios técnicos altísimos» a la hora de decidir y aprobar el traslado temporal de cualquier obra de arte.