El presidente del Gobierno defendió ayer que la tarifa eléctrica debe recoger mejor los costes que soportan las empresas para prestar servicio, porque de lo contrario corren peligro la seguridad de suministro y la sostenibilidad del crecimiento económico. José Luis Rodríguez Zapatero justificaba así la modificación del sistema de cálculo y la importante subida de los precios regulados que prepara el Ministerio de Industria. Turismo y Comercio para el próximo año.
«Trasladar costes a precios es una cuestión de eficiencia», mantuvo durante unas jornadas organizadas por el diario británico 'The Economist'. El líder del Ejecutivo precisó que a partir de 2007 la tarifa eléctrica tendrá en cuenta la evolución que experimenten los precios del combustible en los mercados.
Además, señaló que se incorporará un nuevo sobrecoste para mejorar la remuneración de la distribución, con el objetivo de garantizar las inversiones necesarias a las compañías eléctricas para impulsar la calidad del suministro. También indicó que se dará mayor participación a las energías renovables, a través del nuevo sistema de primas que ultima Industria.
La reforma que prepara el Ministerio de Industria de Joan Clos para ligar las tarifas a los costes ha despertado la esperanza de las compañías eléctrica, que por fin ven recogida una de sus más viejas reclamaciones.
Con todo, y pese a estar de acuerdo en lo sustancial, cada una defiende sus reivindicaciones.
Defensa del carbón
El consejero delegado de Unión Fenosa, Honorato López-Isla, defendió ayer impulsar la energía nuclear y mantener el apoyo del carbón como fuente de generación a través de una gestión adecuada, con el objetivo de corregir su impacto negativo en el Medio Ambiente. En ese sentido, incidió en la necesidad de potencia la energía nuclear y el carbón ante la falta de desarrollo de las energías renovables y la gran dependencia que nuestro país tiene del gas y el petróleo.
También planteó un mejor tratamiento del coste de las emisiones de gases contaminantes, que reduciría hasta un 50% el déficit tarifario (diferencia entre los precios y los costes de las empresas).
El 'número dos' de la eléctrica controlada por la constructora ACS afirmó que la «sobrerremuneración» de las energías limpias «contamina» los precios del resto del mercado eléctrico español.
Así, sostuvo que un 20% (771 millones de euros) de los 3.832 millones de euros de déficit del año pasado se debieron a estas primas excesivas.
Por ello, pidió al Gobierno que el nuevo régimen de precios sea suficiente para impulsar el desarrollo de las renovables, pero que esté «acotado» para no perjudicar al resto.
López-Isla añadió que la internalización de los costes de dióxido de carbono supuso otros 2.634 millones del déficit de 2005. El anterior equipo de Industria decidió el pasado marzo obligar a las compañías a descontarse los derechos gratuitos de emisión.
El consejero delegado de Unión Fenosa advirtió a los nuevos responsables del Ministerio de Industria que cualquier medida que tomen en este aspecto afectará a los costes. Por ello, les pidió que adopten un mecanismo que incentive la reducción de contaminación sin afectar a los precios.