Un campanario de hormigón de 13 metros de altura será el principal elemento característico del nuevo edificio parroquial de El Buen Pastor, que estará ubicado en la esquina de la calle de Francisco Carantoña con Francisco Ferrer y Guardia, en Ceares. El templo, que sustituirá al actual de la calle del Progreso, tendrá un precio de 1,2 millones de euros y en sus tres alturas acogerá diversas dependencias, entre las que se encuentra la vivienda del párroco.
La iglesia se levantará en el único solar de la zona disponible para ejecutar un edificio que respondiese a las necesidades de El Buen Pastor. Un emplazamiento cercano a los límites parroquiales . Para el responsable del proyecto, José María Cabezudo, «se trata de un espacio muy significativo del barrio, porque es la cabecera, la puerta de entrada». El arquitecto también destaca el hecho de que «se encuentre enfrente del parque de Los Pericones», lo que permitirá que tenga mucha luminosidad.
Pero el solar, que pasó a manos del Arzobispado de Oviedo en 1999 tras una permuta de cesión de terrenos con el Ayuntamiento, contaba con una gran dificultad: su desnivel. Un problema que Cabezudo supo aprovechar para disponer el conjunto parroquial en dos plantas bajas principales con dos entradas diferentes, una por Francisco Carantoña y otra por Francisco Ferrer y Guardia. De esta forma, el edificio consigue una fácil accesibilidad, uno de los mayores problemas con los que se encuentra el actual templo de El Buen Pastor al encontrase en un sótano.
La entrada al templo, por Francisco Carantoña, dispondrá de una zona verde que es de propiedad municipal, puesto que la propiedad de la Iglesia llega sólo hasta el vértice del edificio situado en la misma parcela que da la avenida Hermanos Felgueroso. Actualmente dicha zona se encuentra muy descuidada, pero con la construcción de la nueva iglesia, se espera que el Ayuntamiento «contribuya a su ajardinamiento», señala Cabezudo.
Febrero o marzo
El inicio de la obras del conjunto parroquial de El Buen Pastor no tiene fecha prevista, pero el autor del proyecto confía en que «comiencen en febrero o en marzo». A la espera de la concesión de la licencia municipal de obras, José María Cabezudo se encuentra en estos momentos terminando el proyecto de ejecución, en el que se definen todos los cálculos y mediciones del edificio, mientras la Diócesis está trabajando en la contratación de una empresa constructora.
El plazo de ejecución previsto por el arquitecto es de 18 meses, por lo que, si todo discurre con normalidad, los feligreses de la parroquia de El Buen Pastor podrán disfrutar del nuevo templo en el último trimestre de 2008. Con él se dirá adiós a las actuales instalaciones de la calle del Progreso, inauguradas en 1978, que serán vendidas para afrontar los gastos de su construcción.