Holanda celebra hoy sus terceras elecciones en cinco años en busca de tranquilidad tras una época de sobresaltos por el islamismo radical, el terrorismo y las disputas sobre la integración de los inmigrantes, que ha disparado el voto xenófobo..
Un día antes de estas elecciones anticipadas, hasta un 40%de los electores todavía no sabe por qué partido votará, mientras que los sondeos electorales coinciden en que el partido democristiano (CDA) será el ganador, según las encuestas divulgadas ayer.
La gran duda en los sondeos reside en qué partido ocupará el segundo lugar, un mano a mano que algunos pronósticos predicen entre los laboristas (PvdA) y el partido más a la izquierda en el Parlamento, los ex maoístas del SP (Partido Socialista).
Según los datos de la empresa de encuestas TNS NIPO, el SP (con 9 escaños en el Parlamento) subiría hasta 32, uno más que el PvdA, que pasaría de los 42 actuales a 31.
Este pronóstico se contradice con el de la empresa Interview/NSS, para la cual el PvdA conseguiría 37 diputados, claramente por encima del SP, al que asigna 24 asientos.
Ambos sondeos coinciden en adjudicar la victoria electoral al actual primer ministro holandés, el democristiano Jan Peter Balkenende, cuyo partido CDA conseguiría entre 42 y 45 escaños, lo que supone que se mantiene respecto a los 44 actuales.
Necesidad de pactos
Teniendo en cuenta que los liberales de derechas (VVD) también pierden apoyo electoral (se les pronostica una caída de ocho escaños sobre los 28 actuales) una hipotética coalición CDA-PvdA necesitaría de terceros para formar un gobierno mayoritario.
El partido cristiano CU (Christen Unie) podría jugar un papel crucial en ese proceso, ya que con los entre 6 y 7 escaños (actualmente tiene 3) que los sondeos le adjudican podría aportar una mayoría a una coalición de dos partidos más grandes. El líder del CU, André Rouvoet, expresó su preferencia por formar parte de un gobierno formado entre CDA y PvdA.
El CU es un partido cristiano de talante conservador en cuestiones éticas (en contra de la eutanasia o el aborto) pero de carácter progresista en cuestiones sociales.
Holanda carece de jornada de reflexión durante el período electoral, por lo que anoche aún se celebraba el último gran debate televisivo entre los líderes políticos, lo que podría ser clave en la toma de decisiones de los electores que todavía dudan.
El país experimentó una tormenta política en las elecciones de mayo de 2002, cuando apareció en el escenario de partidos Pim Fortuyn, que introdujo en la agenda política el tema de la inmigración, dándole por primera vez en el país un matiz duro contra los inmigrantes, especialmente los musulmanes. La conmoción política se acentuó cuando, poco antes de la celebración de los comicios, Fortuyn fue asesinado por un ecologista radical que le consideraba una amenaza para Holanda.