Antonio Pérez Fernández se pone en contacto con La Columna para quejarse de las molestias que ocasiona una casa abandonada en la calle de Julio: «Hace unos días, los bomberos acudieron a extinguir un incendio en una casa que está abandonada. Por lo visto se habían incendiado unos cartones. Como la casa estaba abierta, imagino que esos cartones no se encendieron solos, sino que alguien entró a hacer una gracia y los incendió. No sé a qué están esperando las autoridades, ya que como consecuencia de la visita de los bomberos y de la Policía municipal, ahora la casa esta sin puerta de entrada y le han dejado las ventanas abiertas para que saliera el humo. ¿Tiene que ocurrir algo grave para que vengan a tapiar las puertas y las ventanas antes de que se proceda a su derribo?».