Mariano Rajoy se siente «reconfortado y animado» a seguir por el mismo camino gracias a los buenos augurios que aprecia en el último estudio sobre intención de voto del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que sitúa al PP más cerca del PSOE que nunca en esta legislatura.
El líder de la oposición interpreta que así se ha visto premiada su estrategia de presentación de alternativas que emprendió después del verano, con la que busca ofrecer la imagen más moderada del PP frente a quienes apostaban por un discurso más radical de oposición.
El presidente popular ha tenido que afrontar críticas dentro y fuera de su partido al apostar por una línea constructiva de oposición y sustituir la dureza crítica que aplicó en otros momentos por la presentación de proyectos alternativos a los que aplica el Gobierno. Así lo hizo a través de las cuatro conferencias que organizó para este semestre sobre inmigración, seguridad, economía y política territorial. Rajoy relegó a un segundo lugar la anterior insistencia del PP sobre el 11-M o la guerra de Irak, a pesar de que encontró una seria resistencia en el seno de su propio partido.
El giro 'pactista' que impulsó con el acuerdo para aprobar el estatuto de Andalucía -que se cerró el 24 de octubre, precisamente cuando el CIS realizaba el trabajo de campo que se acaba de conocer- supuso una nueva vuelta de tuerca en esa política que Rajoy quiere hacer compatible con su discurso sobre ETA. Porque también ve satisfacción en el electorado por su posición exigente y de denuncia de la política antiterrorista del Gobierno.
En una intervención ante los medios de comunicación en el Senado -donde se reunió ayer con el grupo Popular-, el presidente del PP señaló que el estrecho margen de 1,4 puntos que separa a su partido del PSOE en intención de voto es «el mejor dato» que han registrado los populares en la actual legislatura. «Esto nos anima y reconforta porque demuestra que el PP ha dado con la estrategia correcta», dijo Mariano Rajoy.