Empresarios de hostelería y Principado acercan posturas y liman asperezas tras meses de enfrentamientos a cuenta de la ley del tabaco y su polémica aplicación. De momento, han decidido unirse y crear una comisión que sirva para aclarar los aspectos más confusos de la norma. Además, el Gobierno regional se ha comprometido a priorizar en las subvenciones que cada año se dan para reformas en bares, restaurantes y pubs las destinadas a habilitar espacios para fumadores en locales de más de cien metros cuadrados. De hecho, con ese fin, la Consejería de Cultura y Turismo ha incrementado en un 25% las ayudas para 2007. Serán 1,5 millones de euros, que los hosteleros recibirán una vez que las obras estén realizadas. Por cierto que aún no está elaborado el pliego de condiciones para optar a las ayudas, que se estima podrán solicitarse a partir de finales de enero.
Pero, además de dinero, parece que hay voluntad de entendimiento. Y es que la mesa de Turismo de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade) y el Principado han acordado crear una comisión que haga posible «clarificar los criterios» de aplicación de la normativa. «Se trataría de estudiar todas las casuísticas que se presentan, trabajando de manera respetuosa con la ley y perjudicando lo menos posible al sector», aseguró el jefe del Ejecutivo asturiano. Vicente Álvarez Areces y el presidente de la Fade, Severino García Vigón, comparecieron junto a la consejera de Cultura y Turismo, Ana Rosa Migoya, y el presidente de la Unión Hotelera, Alberto Martínez, tras el encuentro celebrado en Oviedo del que salieron estos compromisos.
Dijo Areces que su Gobierno «no mantiene ningún combate» con los hosteleros y que seguirá atendiendo las denuncias que presenten los ciudadanos por el incumplimiento de la ley. Igualmente, insistió en la apuesta de su Gobierno por las subvenciones que sirvan para paliar en cierta medida el coste económico de las obras de reforma necesarias en los locales de más de cien metros.
Vigón, por su parte, destacó la importancia de la nueva comisión, de la que -dijo- permitirá trabajar conjuntamente para evitar las «confusiones» generadas por la aplicación de la ley. A su juicio, es preciso negociar con el Ejecutivo con el único ánimo de que los empresarios de la región no «tengan más dificultades que los de otras comunidades, porque hay algunos aspectos de la ley que no están excesivamente claros y debemos analizar las situaciones que se dan en otros sitios». Pese a estas afirmaciones, Vigón se mostró partidario de evitar las batallas entre autonomías.
Lo cierto es que desde que se aprobará la ley, la polémica no ha cesado y las comunidades autónomas han adoptado diferentes posicionamientos. Madrid, sin ir más lejos, ha flexibilizado su aplicación y el Gobierno ya ha recurrido su decreto. En Castilla y León, sin embargo, se optó por dar más tiempo a los hosteleros para que adapten sus locales.
Pese a la moratoria de ocho meses que entró en vigor con la ley el 1 de enero, los propietarios de locales de más de cien metros no hicieron los deberes y se plantaron en setiembre sin las obras hechas. Es más, el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo denunció recientemente que sólo un 50% de los locales asturianos cumplen la ley, un porcentaje muy superior al de otras regiones donde no llega al 10 o 15%. Asturias, dice ese informe, es de las que se lo está tomando más en serio.
En general los hoteles y locales con franquicia son los que más cumplen con la obligación de separar físicamente los espacios de fumadores, y los que menos son los locales de ocio nocturno, donde los niveles de nicotina en el aire apenas han disminuido.
Los estudios realizados hasta el momento demuestran que si bien los niveles de nicotina han disminuido en un 75% en los lugares de trabajo, no sucede lo mismo en la hostelería. Los cambios se están produciendo, pero muy poco a poco.