La iglesia parroquial de San José reunió ayer a centenares de personas, entre amigos, familiares y representantes de todos los sectores de la sociedad asturiana, para despedir a José María Álvarez-Cascos, padre del ex ministro de Fomento y vicepresidente primero del Gobierno Francisco Álvarez-Cascos.
El ex político gijonés estuvo arropado en el funeral por cuatro dirigentes nacionales del PP que compartieron con él responsabilidades de Gobierno con José María Aznar de presidente, así como por los principales nombres propios del partido en Asturias. Desde Madrid se desplazaron a Gijón el portavoz parlamentario de los populares, Eduardo Zaplana; el secretario general del partido, Ángel Acebes; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y su marido Fernando Ramírez de Aro. El director general del Fondo Monetario Internacional, el gijonés Rodrigo Rato, viajó desde Cádiz.
Cascos aguardó la llegada del féretro a la iglesia acompañado por su esposa María Porto, sus tres hermanos -Jaime, Cristina y Alfredo-, sus cuatro hijos mayores y sus sobrinos. Ese momento fue aprovechado por muchos para trasladarle en persona sus condolencias. Entre los que se mostraron más próximos al ex ministro estuvieron, entre otros, el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo; la ex delegada del Gobierno en Asturias y miembro de la Sindicatura de Cuentas, Mercedes Fernández; los diputados nacionales Isidro Fernández Rozada y Alicia Castro Masaveu, y el diputado regional Pelayo Roces.
Por parte del PP asturiano estuvo, al igual que anteayer en el tanatorio, la plana mayor, con el presidente Ovidio Sánchez y el secretario general Reinerio Álvarez Saavedra a la cabeza. También acudieron los parlamentarios regionales Ana Barrientos, Fernando Goñi, Diego Comins, Luis Peláez, Cristina Coto y Marcial González.
Muchos alcaldes populares también quisieron arropar a quien fue su referente político durante años. Entre ellos, el regidor de Santander, Gonzalo Piñeiro; y los primeros ediles de Cabrales, Llanera, las dos Peñamelleras y Tapia.
El PP gijonés tuvo también una amplia representación tanto del sector afín a Pilar Fernández Pardo -quien no pudo asistir a las exequias, al igual que el resto de senadores asturianos, salvo Ovidio Sánchez, por tener una votación en la Cámara Alta- como de los críticos. Estos últimos contaron con todos sus concejales salvo Lucía Ezquerra y con Luis de Prado, Lucas Domingo y el ex presidente de la Confederación Hidrográfica del Norte, Fernando González Landa.
También asistieron los ex concejales José Manuel García Losa, Begoña López Ferrer, José Luis Díaz Oliveira y Alicia Fernández Armayor, y los actuales ediles Pablo González, Manuel Pecharromán, Juan Carlos Santos y el secretario general del partido, Luis Crego.
La representación del PSOE se limitó a dos ex presidentes del Principado, Pedro de Silva y Juan Luis Rodríguez Vigil, y un ex concejal, el actual presidente de la SIBI, Marcelo Palacios.
La celebración religiosa fue oficiada por el párroco de San José, Adolfo Mariño. Concelebraron con el también arcipreste de Gijón el anterior párroco de San José, José Luis Martínez; el ex párroco de Luarca, Cecilio Díaz; el canónigo jubilado de la catedral de Oviedo, José Montecabaña; y el claretiano del Colegio del Corazón de María, Miguel Corral.
El sacerdote ensalzó durante la homilía la figura de José María Álvarez-Cascos, de quien dijo que fue un «hombre profundamente creyente». «Todo lo que vivió y aportó a sus seres queridos lo hizo desde la fe cristiana», aseguró el párroco de San José, quien resaltó el amor del fallecido por Luarca y pidió a su familia que «os mantengáis como una piña, porque él estará intercediendo por vosotros desde la otra orilla».
Entre los momentos más emotivos del funeral destacaron las lecturas y rogativas que hicieron las nietas de José María Álvarez-Cascos. Una de ellas, Covadonga, fue incapaz de contener la emoción y los sollozos le impidieron articular palabra.
Durante el oficio religioso se escuchó el himno de Asturias y el himno a la Virgen de Covadonga, por la que el padre de Cascos sentía gran devoción.
Entre los asistentes del mundo empresarial estuvieron, entre otros, Blas Herrero, propietario de 'Kiss FM'; José Cosmen Adelaida, de ALSA; Felipe Fernández, director general de Cajastur; el oftalmólogo Luis Fernández Vega, el hostelero Víctor Bango, y Luis Adaro, hijo del impulsor de la FIDMA.
Antes de que los restos mortales de José María Álvarez-Cascos fueran trasladados a Luarca, donde recibieron por la tarde cristiana sepultura, Esperanza Aguirre quiso expresar su «solidaridad y cariño» con el ex ministro de Fomento, a quien elogió por la relevancia que ha tenido «su figura para el PP, para Asturias y para España».