DESDE hace unas cuantas jornadas, y a pesar de que el marisco en cuestión no se halla aún en plena sasón, los socios de la Peña Herrero II celebran los triunfos del Sporting con la ingestión de montones de docenas de oricios. Entre la marcha imparable del equipo y la voracidad del personal, es de esperar que la temporada del apetecible erizo marino sea tan abundante como sabrosona, máxime si se tiene en cuenta este comentario de uno de los habitúa les socios comensales:
«Les alegríes de les victories, con oricios son más alegres; y les penes de les derrotes, con oricios son menos penes».
(«-¿Y en casu de empate, ho? -se interesó un tertulio en plan mosca cojonera.
-Pues nos zampamos el mismu número de oricios, o más, pero con cierta desgana, bobín»).
Dicho lo cual, paso ya a transcribirles la repetición de las jugadas verbales más interesantes de entre las proferidas durante la primera tertulia semanal celebrada en la sidrería sede de la peña de marras:
-Mientres nosotros peleamos por metenos en los puestos de ascenso a la división de honor, los del Oviedo pásenles canutes pa no volver a Tercera». ¿Probes, qué poca pena me dan!
-Yes más cínicu de lo que sería el tal José María González de Caldas si argumentara ante el juez que el dinero negru lu empleó pa fichar a Congo. Por otra parte, amiguín, y aunque a veces no lo parezca, los carbayones también son asturianos.
-Bueno, anda, pues entonces empezaré a preocúpame por lo de la división azul, que hasta ahora me importaba un comino.
-Oye, ho, que tampoco haz falta remontase a los tiempos de guerra.
-Ni era esa la mi intención, que yo referíame al cisma creau en la capital por Gabino de Lorenzo y adláteres con la creación del Oviedo A. C. F.
-Pues a esti menda los problemas oviedistas lu traen sin cuidao, así que propongo que dejemos de mirar hacia el posu, al infierno de les categorías inferiores, y que alcemos les mirades hacia el cielo donde se hallen les estrelles de la liga que en breve compartiremos. Amén».
Finalmente, uno de los socios propuso llevar a Vitoria unos sacos de oricios -Ye pa mitiga-yos a los del Alavés el sabor de la derrota.
(Otra vez amén).