Sonrisas, ilusión y cierto nerviosismo contenido protagonizaron ayer la inauguración del primer centro comercial dedicado a tiendas Outlet de Asturias. Los artículos colocados en sus perchas y estanterías esperan ya a ser comprados después de que el alcalde de Avilés cortara la cinta que simboliza el inicio de esta nueva aventura empresarial, impulsada por el Grupo Melca, en un acto que estuvo apadrinado por el ex Míster España Pablo Martín.
Informática, zapatería, complementos, moda de todos los estilos y para todas las edades, cosmética o artículos deportivos componen la variada oferta de las doce tiendas que conforman esta nueva planta situada en el Centro Meanas. Su objetivo es claro: ofrecer las mejores marcas a los mejores precios. Así lo destacó ayer el responsable del centro, Fernando García Moza, quien comentó al público que «lo que ahora os vais a encontrar no lo hay en ningún otro sitio de Asturias».
Un ejemplo de ello fue el pequeño desfile que centró la inauguración, en la que se pudo ver una pequeña muestra de la moda infantil y juvenil que se puede encontrar en el centro. La intención de sus responsables es poder atraer a clientes de todo el área central de la región, aprovechando la cercanía de Avilés con ciudades como Oviedo o Gijón. La representante del Grupo Melca, Elena García Becerril, resaltó que este proyecto sigue «la política de innovación y expansión» de la promotora.
Por su parte, el alcalde mostró su satisfacción por la puesta en marcha de una actividad puede ayudar a dinamizar «una zona que en los últimos años viene atravesando un intenso proceso de cambio», señaló. El acto contó además con una amplia presencia de la corporación municipal, como Fernando Díaz Rañón, José Alfredo Iñarrea, Manuel Peña o Miguel Ángel Villalba, además del presidente de la Unión de Comerciantes, Daniel Quirós, y representantes de la Cámara de Comercio.
Sin embargo, la presencia que más destacó fue la de Pablo Martín, que presentó el acto no sin pasar ciertos apuros a la hora de acertar el gentilicio de los habitantes de Avilés. Pero los 'avileses' le supieron perdonar.