Habrá espacio para casi todo en el futuro diseño de El Molinón. Su estructura exterior, su fachada, será básicamente negra, con las pinceladas de los prismas de colores iluminados, como cortinas que se desprenderán desde el techo hasta la altura de unos cuatro metros sobre el suelo. No faltará en la fachada principal, la de la 'tribunona' un enorme escudo del Sporting que será el emblema del campo y que recordará que, sobre todo, se trata de una instalación deportiva al servicio del equipo de fútbol de la ciudad. Todo eso será el envolvente, pero ¿que habrá en el interior?
El gerente de la empresa que presentó el anteproyecto, Javier Marín Fernández Castañeda, explicó a EL COMERCIO que «los usos tendrán dos ejes: oficinas y ocio-restauración. Todavía no tenemos el reparto concreto de cada uno de los locales, pero sí pretendemos que se instalen restaurantes, bares, alguna bolera... Ese tipo de actividades. No habrá comercio porque entendemos que Gijón ya tiene una oferta suficiente y, además, tanto nosotros como el Ayuntamiento opinamos que no tendrá sentido crear una competencia en este terreno. En cambio, sí que creemos que, como se está haciendo en otras ciudades, aunar ocio y restauración, unas actividades que no molestan y que facilitan su concentración en un lugar de fácil acceso, sí que es muy interesante y en esa línea estamos trabajando».
Medidas de seguridad
Sobre la posible distribución de espacios, aunque quedan pendientes del desarrollo del proyecto definitivo, el gerente de la empresa señaló que «obviamente, la lógica hace pensar que en la planta baja se ubicarán los servicios de ocio y restauración y los pisos serán destinados a oficinas, aunque también será muy valorada la vista que ofrezca cada uno de los locales que, en general, por estar El Molinón, son más que atractivas para los futuros usuarios. Además, la fachada prevista para el campo permite entrar la luz a la vez que preserva el interior. Estamos convencidos de que estos espacios serán muy atractivos para los futuros usuarios. ¿Cuantas oficinas serán? En este momento aún no lo sabemos, porque va a depender también de las características del estadio. No nos podemos olvidar de que tiene unas formas peculiares y que, además, hay que contar con las medidas de seguridad que son imprescindibles. Dicho de otra forma, no serán las paredes y los locales dibujados en ellas, la cosa será bastante más compleja».
Sobre la futura comercialización de los bajos una vez remodelados, Javier Marín Fernández Castañeda reconoce que ya han tenido contactos con diferentes empresas que pueden estar interesadas y que su experiencia de un trabajo similar en casos como el Vicente Calderón o La Condomina, las permite ser optimistas, aunque se traté de comercializar una superficie tan amplia como 12.000 metros cuadrados. Aún así, reconoce que pensar en una ocupación íntegra es más que complicado: «Ojalá que fuera así», aseguró, pero sí están convencidos de la idoneidad de una instalación lúdica en el entorno, valorando su cercanía al centro de la ciudad, lo que les animó, dicen, «a presentar un proyecto muy ambicioso y con una inversión tan importante».
Uniformidad
A la espera de la resolución definitiva del Ayuntamiento, el gerente de la empresa señaló que «todos somos conscientes de que El Molinón está muy deteriorado y que nuestro proyecto va en beneficio de todo el mundo: de la ciudad y del propio equipo, que esperamos que pronto esté en Primera, porque le vamos a dejar un campo preparado para eso, para un equipo de Primera. Se remodelarán las tribunas, se colocarán nuevos transformadores, se contará con un nuevo sistema contra incendios, todas las instalaciones del Sporting, una parte de la zona de palcos... La lista sería muy larga. Está claro que el campo no quedará como está ahora mismo y eso, entendemos, es bueno para todos».
Por último, sobre el recrecido de la grada Norte, el máximo responsable de la empresa señaló que «es la parte más importante de la obra, junto con la fachada. Se trata de darle la misma altura que el fondo Sur y, a la vez, aportar la uniformidad al estadio que ahora no tiene. A la vez, lo dejaremos preparado para las gradas que se puedan construir en el futuro, en el momento que haga falta, cuando el equipo llegue, como esperamos, a Primera».