Ya está creada. Un total de veinte armadores de Avilés, que controlan 27 barcos, con una media de 14 empleos en cada uno de ellos, constituyeron ayer Lonja Avilés, sociedad limitada. El capital social, que no se divulgó, se repartió a parte iguales entre los accionistas. Los empresarios indicaron que sus barcos avalan la operación. Fernando Iglesias Marqués, conocido como 'Viriato', será el presidente y José Ignacio Santiago Pereira su vicepresidente.
Los barcos cubren todas las artes que faenan en Avilés y representan el 70% de la pesca desembarcada en la lonja local. La sociedad aspirará a gestionar la nueva lonja de Avilés. En caso de lograrla, se comprometen a vender toda su pesca en la rula local. Un dato importante, ya que entre los firmantes se encuentran los once barcos del caladero comunitario que han trasladado sus ventas a Burela.
De forma inmediata, los promotores iniciarán una ronda de contactos con instituciones, comenzando por el Ayuntamiento, y partidos políticos para explicarles la constitución de la sociedad y los fines. 'Viriato' reconoce que la actual polémica les resulta «dolorosa. Es injusto que en esta crisis se meta gente que no entienda nada de pesca, cuando es nuestro trabajo». Iglesias también se reconoció dolido con la Cofradía y su Patrón Mayor porque «en todo este tiempo no se ha reunido con nosotros y no nos ha preguntado nada».
El mensaje de los armadores agrupados en Lonja Avilés es claro. «Se habla mucho de Cofradía, pero sin barcos no hay pesca ni empleo», dijo el vicepresidente la sociedad. José Ignacio Santiago aseguró que Lonja Avilés podría incrementarse con nuevos armadores. El objetivo es claro: «Aspiramos a que la lonja sea un referente en el Norte de España, tanto en venta como en calidad de pescado», indicó el vicepresidente. Aunque Santiago reconoce que «la nueva rula de Avilés es un pastel goloso y habrá más competidores».
En caso de no lograr la gestión, los armadores podrían llevar su pesca a otros puertos cantábricos. Con las reservas que supone desconocer el pliego de condiciones del futuro concurso público, su intención es mantener los empleos actuales de la Cofradía. «Nada mejor que ellos para la gestión. Es más, nos gustaría incrementar las ventas para aumentar la plantilla», señaló Santiago.
Lonja Avilés buscará una rebaja de los costes para asegurar la competitividad mediante la reducción de tasas sobre el pescado desembarcado. También se buscará la colaboración con la administración y con otros puertos «a los que debemos contemplar como socios y no como enemigos».
La constitución de la sociedad provocó ayer las primeras reacciones. El presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Ponga, calificó la operación como «interesante, los armadores se acercan a su ciudad y a su puerto. Otros piensan que es el fin del mundo, pero es interesante que el sector pesquero no quiera abandonar su puerto y se una para seguir. Lo veo como un símbolo de esperanza ante el catastrofismo de algunos que sólo ven el diluvio o ellos».
Ponga confía en reunirse con la Cofradía de Pescadores antes del próximo 31 de diciembre para buscar una solución a la situación de la fábrica de hielo. Por su parte, la URAS expresó ayer su apoyo a la Cofradía.