En medio de la polémica sobre el cobro a los compradores de una vivienda de la tasa de enganche a los servicios -una práctica «abusiva fomentada por el Ayuntamiento», según la UCE, que ha llevado el caso de Oviedo a los tribunales-, la repercusión del Impuesto de Plusvalías a los adquirientes de un piso quedó en segundo plano.
El equipo de gobierno argumentó entonces que liquidaba el impuesto al constructor, pero que si éste lo cargaba al comprador, se trataba de un acuerdo privado en el que nada tenía que hacer.
Sin embargo, el Grupo Municipal de Izquierda Unida denunció ayer la existencia de varios casos en los que el Ayuntamiento, a través de la empresa Gestión de Ingresos, ha liquidado el recibo de este impuesto de forma directa a los compradores. Los casos detectados, concretamente en La Corredoria, son «una irregularidad manifiesta», según el concejal Celso Miranda, ya que la Plusvalía grava la revalorización, el incremento de valor de los terrenos. «Sólo puede aplicarse al constructor», concluyó.
El concejal puso «sobre la mesa» de la Comisión Plenaria de Economía celebrada ayer estos casos y pidió una aclaración al respecto. «Esperemos que sea un error y no un horror, ya que el dueño de Gestión de Ingresos es la misma persona que preside la patronal de la construcción», dijo.
La UCE denunció hace un año que el Ayuntamiento era «el único de España» que cobra «ilegalmente» la tasa de enganche a los servicios a los compradores de la vivienda, al permitir la redacción de la ordenanza fiscal su cargo, pese a un informe del secretario municipal que pedía que se revisase esta práctica.
La organización también denunció «la imposición abusiva» de tres cláusulas, que incluyen en todos los contratos de compra-venta la plusvalía, la subrogación hipotecaria y los enganches de agua en perjuicio de los usuarios. Sin embargo, los casos denunciados por IU ayer son los primeros de los que hay constancia en los que los recibos del impuesto se cargan al ciudadano y no al empresario de manera directa por parte del Ayuntamiento.