Los socios del Centro Asturiano de La Habana decidirán mañana si finalmente venden parte de la planta baja de los locales sociales que la entidad tiene en el Paseo de Begoña, como paso previo a la fusión con el Grupo de Cultura Covadonga. La votación tendrá lugar durante la mañana en el trascurso de una asamblea extraordinaria que se celebrará en la sede. Serán necesarios dos tercios de votos a favor para hacer efectiva la venta del espacio, cuya superficie aproximada es de entre 325 y 350 metros cuadrados. De aprobarse la venta, el Centro Asturiano de La Habana se desprendería prácticamente de toda la planta baja de la sede social. «Quedarían las entradas para el piso superior del Paseo de Begoña y de la calle de Anselmo Cifuentes», apuntó Juan José García Rúa, presidente de la entidad, quien hizo un llamamiento a los socios para que «acudan a votar, ya que de no aprobarse la venta de patrimonio se iría directamente a la liquidación».
El Centro Asturiano de La Habana tiene contraída en la actualidad una deuda de 450.000 euros con acreedores y otra de 605.000 de un hipotecario con Cajastur. La venta de parte de la planta baja ayudaría a solventar los problemas económicos que atraviesa.
La entidad se deshizo el pasado mes de abril de la cafetería del Paseo de Begoña, vendiéndola por un importe de 550.000 euros. Esos ingresos le sirvieron para cancelar algunas de las deudas incluidas en el proceso concursal. Fue una ayuda, pero no una solución a la delicada situación.
5.000 euros el metro
«Si no se vende ahora el patrimonio se corre el riesgo de que luego no se pueda hacer», señaló García Rúa. La votación decidirá si se faculta a la junta directiva para que ponga a la venta hasta 350 metros cuadrados de espacio. «Nos hemos puesto en contacto con varias agencias inmobiliarias que serán las encargadas de realizar la gestión; lo que está seguro es que no se venderá el metro cuadrado a menos de 5.000 euros», añadió el representante del club.
García Rúa espera «una amplia participación en la asamblea para que esto pueda salir adelante; confiamos en que todos aquellos socios que han apoyado la fusión con el Grupo Covadonga desde un principio acudan ahora a la votación para poder vender la planta baja para que el centro no acabe en la disolución».