Apenas treinta de los casi 2.400 médicos del Principado son los 'responsables' de casi el 7% del gasto de farmacia de la región, que a fecha del pasado octubre se situó en 299,5 millones de euros (49.700 millones de pesetas). Y es que estos profesionales, la mayoría de ellos adscritos a Atención Primaria, 'generan' en recetas del orden de los 20 millones de euros al año (3.320 millones de pesetas). Según datos de la Dirección General de Ordenación de las Prestaciones Sanitarias, entre enero y setiembre de este año estos facultativos llevaban prescriptos medicamentos por valor de 15 millones de euros, aproximadamente.
Se trata de los denominados facultativos 'hiperprescriptores', a los que la Consejería de Salud vigila de cerca. La mayor parte de estos médicos pertenecen al área sanitaria de Gijón y provienen del sistema antiguo (los de cupo). Tal es el gasto anual de farmacia que generan que la Consejería llegó a abrir una investigación, «pero no detectamos ninguna irregularidad», afirmó José Ramón Riera.
De entre todos, llama especialmente la atención el caso de un facultativo, también de Gijón y del modelo antiguo de Primaria, cuya prescripción farmacéutica asciende al millón de euros anuales, lo que supone casi 8 veces más que la media de recetas que tramita el resto de facultativos de la región.
Según estimaciones de la propia Consejería de Salud, cada consulta médica suele generar en el Principado un gasto medio en medicamentos del orden de los 130.000 euros anuales. Se considera que un facultativos se convierte en hiperprescriptor cuando su consulta suele experimentar un incremento en coste de recetas de entre 2,5 y 3 desviaciones estandar.
El director de las Prestaciones Sanitarias asegura que gran parte de los hiperprescriptores son facultativos «que mantienen grandes cupos de pacientes, de esta 2.000 enfermos». Además, apunta Riera, «provienen de un modelo que prácticamente se apoya en la prescripción de fármacos». De ahí que dicho responsable no culpabilice directamente a los propios facultativos, aunque admite haber fracasado en el intento de que estos profesionales «se impliquen en la sostenibilidad del sistema».
El 60% va a por recetas
Otro de los motivos que impide frenar el gasto en medicamentos es, en opinión de Riera, «cultural. Estamos acostumbrados a ir al médico a por recetas», indica. El director general de las Prestaciones Sanitarias apoya sus argumentos con datos: «el 60% de los pacientes asturianos que acuden a los centros de salud salen con un medicamento de la consulta». La cifra se dispara al 80% en el caso del modelo tradicional, algo que contrasta con países como Dinamarca donde sólo cuatro de cada diez pacientes abandona la consulta con una receta.
Y ¿en qué medicamentos gastamos el dinero los asturianos? Principalmente, en fármacos contra el colesterol (6,2 millones de euros al año), antiagregantes para infartos y accidentes cardiovasculares (6 millones), antiácidos estomacales (otros 5 millones) y antidepresivos (4,4 millones), además de broncodilatores (3 millones) y medicamentos para la osteoporosis (2,2 millones).