El próximo mes se constituirá formalmente la comisión de los Caminos de Santiago del Norte de España. Y lo hará«en el marco del Consejo Jacobeo y bajo la presidencia del Principado de Asturias». Así lo anunció ayer el jefe del Ejecutivo regional, Vicente Álvarez Areces, durante la ceremonia en la que la Orden del Camino de Santiago le concedió su máxima distinción, el Gran Collar.
El principal objetivo de la comisión, anunció Areces, será el de conseguir que «la UNESCO declare como Patrimonio Mundial las rutas jacobeas del Camino Primitivo y del Camino Costero del norte peninsular». El presidente recordó que la iniciativa se tomó desde Asturias y cuenta con «el total apoyo de las comunidades autónomas de Galicia, Cantabria y Euskadi, así como del Gobierno de España, que ya ha dado el visto bueno a las primeras actuaciones llevadas a cabo. Como paso previo, la Comisión de Patrimonio Histórico Español ya acordó el pasado mes de junio la incorporación de ambas vías al listado español».
Durante su discurso de agradecimiento a la orden, Areces hizo hincapié en que desde la región «llevamos años trabajando para que los templos e iglesias existentes a lo largo del Camino de Santiago recuperen su esplendor y su belleza. Sólo en esta legislatura, hemos invertido más de 6 millones de euros en acciones específicas».
Destacó que el camino ya no es sólo un elemento de peregrinación religiosa, también «es una ruta que aúna esfuerzos y voluntades de millones de personas, en busca de cultura, deporte o naturaleza. Es un impulsor del intercambio económico».
Galardonado
La Orden del Camino de Santiago acordó el pasado 30 de setiembre otorgar su distinción más preciada al jefe del Ejecutivo asturiano por las actuaciones que ha desarrollado en pro de las rutas jacobeas, así como por su vinculación con la capital gallega, en cuya universidad estudió.
Areces recibió el Gran Collar, la capa, el sombrero y un pergamino con el diploma acreditativo con la mejor de sus sonrisas, de manos del Gran Mestre de la asociación, Miguel Pampín. Honor que en su día también recayó sobre Jordi Pujol o Esperanza Aguirre.
En su agradecimiento, el presidente dijo sentirse «muy orgulloso de haber contribuido y revitalizado uno de los pilares de nuestra historia colectiva como pueblo de Asturias, dentro de España y de Europa».
Por último, desveló que el lugar escogido para la ceremonia había sido su deseo expreso, «ya que aquí fue donde Don Felipe recibió a los galardonados en los premios Príncipe en 2004, entre los que estaba el Camino de Santiago».