Hasta 8,7 millones de euros al año podría ahorrarse el Principado si en Asturias se receteran más fármacos genéricos. Este es, al menos, el cálculo de ahorro potencial estimado por la Consejería de Salud que desde hace años busca por diferentes medios aumentar la prescripción de estos medicamentos de bajo coste, que llevan el mismo principio activo que los de marca, pero que carecen de nombre comercial y que, por tanto, tienen un precio más barato. La diferencia de coste entre unos y otros fármacos puede llegar a ser, en ocasiones, millonaria. De ahí, el interés de la Administración por promocionar el uso de los genéricos, que si se recetaran en casi todas sus modalidades dejarían un ahorro de 8.779.480 euros (lo que supone un 3% del actual gasto de farmacia), una cuantía con la que se podría costear buena parte del Hospital de Cruz Roja, en Gijón o, incluso, el nuevo servicio de Hemodinámica de Cabueñes.
El Principado ha intentado varias acciones para frenar el gasto de farmacia, que este año superará a buen seguro el techo de los 300 millones de euros y que representa ya el 25% del presupuesto sanitario regional. Desde 'convencer' a los médicos de los bonanzas terapéuticas de los genéricos, incentivando a quienes recetaran más barato, hasta campañas publicitarias como la que Salud lanzará antes de que fin de año. La iniciativa, que costará 400.000 euros, pretende concienciar a los potenciales compradores de que «los genéricos tienen la misma calidad que los fármacos comerciales y que, por tanto, sean los pacientes los que se los pidan a los médicos», explicó el director general de Ordenación de las Prestaciones Sanitarias, José Ramón Riera.
Pero los esfuerzos del Principado ni han logrado animar a los facultativos a inclinarse por los genéricos ni han podido frenar la actuación de la industria farmacéutica, mucho más eficaz y rápida que la Administración a la hora de fidelizar ciertas prescripciones.
En el Principado, el porcentaje de recetas de medicinas baratas aumenta de forma lenta. «Crecemos dos puntos cada año», precisa Riera. En la actualidad sólo un 13,5% de las medicinas que se prescriben en Asturias son genéricas. Pero en desembolso económico su presencia es aún menor, ya que los fármacos baratos apenas suponen el 7,5% de la factura farmacéutica, que de enero a octubre llegó a 250 millones de euros.
La pretensión de la consejería es llegar a un 20% de prescripción de genéricos, para que supongan un 11% del gasto en medicinas, un objetivo que ya han logrado comunidades como Madrid, Andalucía y Cantabria, pero que se sitúa a bastante distancia de otros países europeos, donde la mitad de los fármacos recetados son de bajo coste.
Arriondas, a la cabeza
Por áreas sanitarias es Arriondas, con un 16% la que más genéricos receta, seguida de Oviedo, con un 14,6%. Por contra, Gijón, es el área menos activa, con sólo un 12% de genéricos. De hecho, la Consejería de Salud no sólo ha detectado que los médicos gijoneses son los que menos promueven el uso de medicamentos baratos, sino que, incluso, encabezan el ránking de prescripciones más caras. Hoy por hoy, los de Cabueñes son los facultativos con mayor proporción de recetas de fármacos del tipo 'C', que son aquellos cuyo precio medio supera los 60 euros por envase y que, sin embargo, no aportan novedades terapéuticas. En Cabueñes el 3,7% de las prescripciones son de medicinas caras, una proporción que se duplicó en dos años.
Los ejemplos de ahorro de los genéricos son claros. Según el director de las Prestaciones Sanitarias, si en vez del antidepresivo Serotax, de 20 miligramos y 56 comprimidos, se diera su genérico Paroxetina, «nos hubiésemos ahorrarado de enero a setiembre 479.857 euros», casi 80 millones de pesetas. Lo mismo ocurre con el Fosamax, un fármaco para la osteoporosis muy utilizado en Asturias que en su versión genérica dejaría un ahorro de 366.433 euros.
La Consejería confía en cerrar 2006 con una subida del 6% en su factura farmacéutica, lo que supone un punto por encima de 2005, cuando se gastaron 285,4 millones de euros. El comportamiento del gasto en medicinas ha sido este año peor del esperado. «Recetamos más y más caro», precisa Riera, al indicar que el desembolso medio por receta creció de forma exponencial, al pasar de los 13,85 euros de 2005 a los 14 euros de 2006, lo que convierte a Asturias en la quinta comunidad con mayor gasto por prescripción. Además, otro indicador negativo es el que revela que en los últimos doce meses (de noviembre de 2005 a octubre de 2006), se gastó 299,5 millones en medicinas, superando el presupuesto de todo el año pasado.