La actividad de la construcción naval en la bahía de Gijón, que en los últimos 30 años perdió 3.500 empleos, afronta el reto de formar y contratar a 1.700 operarios de la industria auxiliar para construir y montar diez barcos en 2007, según los planes que barajan los responsables de los astilleros Naval Gijón y Juliana.
La iniciativa responde a un escenario de recuperación de la construcción naval, un sector al que hace sólo cuatro años se daba prácticamente por abocado a la desaparición.
Los directivos de Naval Gijón afrontan el reto de la formación profesional y para ello esperan firmar en las próximas semanas un acuerdo con el Principado y la Gerencia del sector naval, del Ministerio de Industria, que posibilite la formación para 250 personas de la industria auxiliar a partir del 1 de enero de 2007. Las necesidades estimadas por la dirección para el año próximo se elevan a 500 subcontratados. El objetivo es potenciar las actividades del sector mediante la cooperación entre las diferentes compañías. Para ello,el astillero ha habilitado una nave de la factoría para el aprendizaje de soldadores y tuberos
Naval Gijón tiene como cartera de trabajo el armamento del primer buque portacontenedores -botado el pasado mes de octubre-, la construcción en el dique del astillero de un segundo buque de las mismas características y la preparación de los trabajos que comenzarán en el astillero portugués de Viana do Castelo del casco de un tercer buque, tarea para la que deberá destinar parte de su personal. La construcción de un cuarto buque, el último de la serie, todos ellos para la naviera alemana Komrowski, se iniciará el próximo verano. Para estas tareas, la empresa precisará 700 operarios de compañías auxiliares lo que le permitirá entregar los tres primeros en 2007 y el último, en enero de 2008.
Tanto Naval Gijón como el otro astillero de la bahía, Juliana, han seleccionado ya a una treintena de empresas de la industria auxiliar para que aporten los 1.500 trabajadores que estiman que van a precisar en el primer semestre de 2007.
Los planes de Juliana
La mayor aportación será para Juliana, que llegó a tener 1.200 operarios a principios de los años ochenta y que ha visto reducida a día de hoy su plantilla a 159 personas. El astillero llegó a construir entre los años 1957 y 1991 un total de 34 buques y en 1968 logró el récord anual de producción con catorce barcos.
El plan operativo del astillero para 2007 prevé la construcción de una serie de tres buques sísmicos y un cementero para el 'holding' Masaveu, así como el armamento de un quimiquero que se está construyendo en Puerto Real (Cádiz) y el inicio de los trabajos de otro quimiquero.
Como consecuencia de la importante carga de trabajo que la construcción naval va a tener en Gijón en los próximos años, los precios de alquiler de naves industriales para las compañías, que precisan tener instalaciones adecuadas para el armamento de los bloques para los buques, se han disparado.
Según fuentes empresariales, el precio medio de alquiler ronda los seis euros por metro cuadrado. La principal razón de acudir a los arrendamientos es la escasez de suelo industrial que registra la zona de Gijón en los últimos años, lo que está retrasando la ubicación de nuevas actividades industriales en la comarca.