Pese a que el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, anunció ayer por la mañana que el Gobierno autonómico no iba a pronunciarse sobre la segunda fase del Plan Nacional de Asignación de derecho de emisión de gases hasta la semana próxima, pocas horas más tarde el consejero de Industria, Graciano Torre, rompió el silencio del Ejecutivo asturiano para manifestarse sobre unas medidas que implican un importante recorte de las emisiones de CO2 para la industria regional.
Torre afirmó ayer que la decisión que tomó anteayer el Consejo de Ministros «no es mala para Asturias, ni un elemento de preocupación esencial, puesto que se han recogido prácticamente todos los planteamientos trasladados por el Gobierno asturiano».
Torre advirtió de que el Plan Nacional de Asignación 2008-2012 de gases de efecto invernadero para cumplir con el Protocolo de Kioto es «razonable» y que hay que tener en cuenta que en él se hace una «asignación sectorial no por regiones ni por empresas».
En este plan se reduce la asignación a las empresas de derechos de emisión de dióxido de carbono hasta 152,659 millones de toneladas-año, frente a los 182,175 millones de toneladas-año del período 2005-2007.
«No es un plan para Asturias, ni para las centrales asentadas en Asturias, sino para todo el sector industrial», subrayó Torre, que precisó que las centrales eléctricas que utilicen carbón nacional y acometan inversiones de desulfuración se verán beneficiadas en el reparto, por lo que, en su opinión, HC Energía no se verá perjudicada.
Torre destacó que, tal y como había planteado el Gobierno asturiano, se han incrementado las 144 millones de toneladas-año que reflejaba el borrador del plan aprobado ayer. «Habíamos pedido también que se asignase más a todos los sectores y se asigna más al del acero y al del cemento, y a la hora de distribuirlo, se verá lo que corresponde a las empresas asturianas», añadió.
Defensa del carbón
Torre recordó que el Ejecutivo regional había solicitado también en sus alegaciones que, en el subsector eléctrico, no resultase perjudicado el carbón, que se tuviese en cuenta la quema de mineral nacional y las inversiones que se llevan a cabo en procesos de desulfuración, cuestiones que «se tendrán en cuenta».
En el caso concreto de HC Energía, Torre destacó que, además de estar muy adelantada en los procesos de desulfuración de sus centrales, hay que tener en cuenta que también obtendrá derechos derivados de la quema de gases procedentes de las factorías de Arcelor, un caso único en España. «No creo que vaya a tener un efecto negativo y creo que HC va a seguir siendo competitiva y las centrales asturianas también», subrayó Torre.