La Asociación Cultural Rentueyu fue el embrión de la Escuela de Música Tradicional La Quintana, que lleva once años enseñando a tocar los instrumentos más tradicionales de la cultura asturiana a alumnos de todas las edades. «Esta escuela fue una de las pioneras en música tradicional», señala Diego Pangua, profesor de gaita y flauta travesera en La Quintana y componente de los grupos Felpeyu y DRD.
-¿Qué otros instrumentos se enseñan en La Quintana?
-Además de la gaita, que es el más solicitado, damos clases de tambor, baile, percusión, violín, bandurria, acordeón, guitarra, clarinete, zanfonía, flauta travesera, asturianada y formación en conjunto. Es importante también y novedosa la clase de lenguaje musical.
-¿Cuál es el perfil de sus alumnos?
-No hay un perfil determinado, ya que viene gente de todas las edades. No obstante, podemos hacer una diferenciación entre tres tipos de grupos. Los más pequeños de hasta doce años. Adolescentes, con objetivos más profesionales y el más abundante, el de los jubilados, que también es el más divertido y el más agradecido.
-¿Qué es lo que más atrae a las personas que vienen a clase?
-Fundamentalmente la gente tiende a buscar algo más de raíz, música ligada a la cultura asturiana, un patrimonio que se está descubriendo. Además, la práctica musical en grupo es mucho más enriquecedora.
-¿Cuál es el principal problema para la difusión de éstas clases?
-Sin duda el principal problema es la falta de contextualización de una música que ha estado ligada de forma tradicional al mundo rural. Por fortuna la situación está cambiando y, paradójicamente, la gente se muestra más interesada en las ciudades que en las áreas rurales.
-¿Cuál es el mejor medio para potenciarlo?
-Facilitar el acceso a eventos que tengan relación con la música tradicional. Aunque particularmente el 'boca-oreya' es el mejor método.