El edificio del Banco Urquijo, además de la histórica sede bancaria, incluye en sus dependencias una notaría desde 1999. La oficina, en la que trabajan una quincena de personas, ocupa la primera planta del inmueble (un 60% corresponde a la Notaría del Muelle y un 40% depende aún del banco) y tiene firmado un contrato de arrendamiento por diez años. Quiere esto decir que al menos le quedan otros tres años más de alquiler
Precisamente esta servidumbre es una de la razones, junto al elevado precio de la operación, que adujo el Ayuntamiento para desestimar la posible compra del emblemático palacete. Fuentes del grupo Sabadell-Herrero explicaron que al próximo dueño de la sede le corresponderá decidir sobre la notaría.