La asamblea de IU rechazó ayer todas las mociones presentadas, la mayoría por los afiliados más jóvenes o por integrantes de la corriente crítica Manifiestu. Una enmienda a la totalidad del documento político que se debatió ayer fue rechazada por el 77% de los sufragios, alcanzando porcentajes similares la oposición a otras enmiendas parciales presentadas por los críticos.
En cambio, los documentos del consejo político fueron respaldados por el 84,5% de los asistentes.
Hubo un debate intenso promovido desde los sectores críticos de la coalición, que demandaban, básicamente, una vuelta a los principios fundamentales de IU en su fundación, hace 20 años, con el fin de no convertirse en un partido político convencional.