«Todo sigue igual». Con esta resignada frase describió el presidente de la Asociación de Vecinos de El Quirinal el estado del entorno de campo de fútbol-7, cuya situación viene denunciando desde hace varias semanas. Los residentes en la zona se muestra especialmente preocupados por la imagen que ofrece la finca que separa las calles Juan Uría Ríu y Marqués Pinar del Río, convertida, según sus palabras, en un «estercolero».
Basura, restos de objetos, excrementos de animales y desperdicios de todo tipo son cosas con las que los vecinos han de convivir a diario. Alejandro Cueli insistió en la demanda de la entidad vecinal para que en este espacio se ubique un centro cívico que dé respuesta a la falta de equipamientos públicos en el barrio.
Los vecinos, que han mostrado su rechazo a la solución realizada para instalar el nuevo campo de fútbol (que ha requerido la elevación del terreno, dejando algunas ventanas de los pisos próximos por debajo de su altura), siguen defendiendo la creación de un espacio público, como un parque, en ese espacio. Dada esta situación, los vecinos solicitaron al Ayuntamiento que solucionara los problemas detectados en la zona, aunque sin demasiados resultados por el momento.
Otra de las reivindicaciones expresadas por los vecinos en las últimas semanas se refiere a las bandas sonoras instaladas para controlar la velocidad de los vehículos que circulan por la calle Fernando Morán. Cueli anunció que pedirán al Ayuntamiento que las retire y las sustituya por pasos de peatones elevados.