El sector crítico, minoritario en Asturias pero alineado con la mayoría del PCE que representa la dirección federal de Francisco Frutos, ignorará cualquier decisión que hoy adopte el comité nacional del PCA. El motivo es sencillo: no reconoce a este órgano, que tachan de «alegal», por estar constituido a partir del VIII Congreso, cónclave que consideran anulado «de pleno derecho».
La resolución adoptada por el PCE ordena el proceso inmediato a partir de una reunión del comité central del PCA emanado del VII congreso. Mantiene que la resolución que hoy adopte el comité nacional-nombre del órgano que sustituyó al comité central tras el VIII Congreso- «no tiene validez alguna» y, por tanto, tampoco reconocerán cualquier resolución que apruebe.
El sector crítico, formado en su mayoría por militantes de Oviedo, abandonó en su momento el VIII Congreso al considerar que se habían producido «irregularidades» en el proceso. Por este motivo, ningún miembro de este grupo forma parte del comité nacional, aunque por apoyos le hubiera correspondido una representación.
Muchas interrogantes se ciernen sobre el proceso y cada vez son menos las posibilidades de una solución negociada. En el caso de que la dirección del PCA decida mantener, como parece seguro, su rechazo al dictamen emitido por el comité federal, los críticos advierten de que el PCE pondrá en marcha toda la maquinaria administrativa necesaria para constituir la comisión organizadora de un nuevo congreso que anularía, a efectos de la dirección federal, el celebrado la pasada primavera en Gijón. Según explica Celso Miranda, uno de los miembros del sector crítico, «no caben interpretaciones» y ratifica que el PCE sí está legitimado para tomar este tipo de decisiones. Según Miranda, la reunión que se celebra hoy no es más que una nueva muetra del «empecinamiento de un pequeño grupo de dirigentes nucleado sobre la anterior dirección que sigue manteniendo una postura «rebelde y ajena» a la dirección del PCE.
Apoyos
El sector oficial del PCA, aglutinado en torno a la actual dirección, cuenta con más de un 70% de los apoyos. No obstante, en el escenario nacional la corriente que representa la dirección regional de los comunistas asturianos está en minoría.
Los críticos creen que la actual Secretaría General, personalizada en la figura de Noemí Martín, mantiene posiciones «improcedentes» en una fuerza de izquierdas. En este sentido, la corriente de oposición interna reclama a Martín que rectifique sus ataques de las últimas semanas a los responsables nacionales que, recuerdan, «fueron elegidos por la mayoría de los comunistas de España».